Esta es una cuestión que me intriga. ¿Por qué a tantas editoriales les está costando tanto entrar en las nuevas tecnologías, hasta el punto de que el elefante en la habitación (Amazon) es un comercio en línea y no una casa editorial?
Lo primero que se me ocurre es que hubiera un problema de formación. Toda la cadena editorial implica una serie de profesionales que necesitarían entrenamiento para adaptarse al nuevo método de producción. Sin embargo, los especialistas en las editoriales a menudo tienen contratos frágiles o no están ni siquiera en plantilla. Si tuvieran que variar la composición de la misma podrían hacerlo de la noche a la mañana.
¿Se trata de los beneficios? Eso no parece tener mucho sentido. El libro digital se procesa más rápido, sin costes de distribución ni retorno de ejemplares. El precio final debería de ofrecer mucho más margen de maniobra que en la situación actual.
¿La piratería? En realidad, el mercado digital para música y cine en España es casi tan patético como el de los libros, y eso no ha impedido que las copias circulen de forma rampante. Hace años que la gente les está diciendo que el gran problema de la industria es no ofrecer una forma más rápida, inmediata y ventajosa de adquirir sus productos que a través del intercambio. Y ni siquiera han dado por aludidos tras el éxito de iTunes.
¿O será por los grupos de presión? Después de todo, hay muchos empleos que se pueden quedar en la estacada. ¿Temen que las librerías boicoteen sus novedades si hacen una apuesta fuerte por la edición digital? En realidad, pocas de las librerías que aún sobreviven podrían permitirse jugar a no vender. Y si tan cogidas por las p... están las editoriales, ¿no deberían tener más motivos para diversificarse?
¿Es un problema de liderazgo? Quizá los responsables están demasiado acostumbrados a la vieja filosofía y no saben por dónde empezar. O están en una situación tan confortable que realmente no les preocupa que la editorial se vaya a pique siempre y cuando puedan salir airosos y echarle la culpa a la coyuntura.
¿No será que no hay realmente un modelo viable y sólo estamos dejando que el antiguo se extinga? Al fin y al cabo, los lectores de libros digitales no dan un duro porque alguien elija un manuscrito de entre mil, lo formatee en XHTML, lo suba tras una pasarela de pago y encargue unos cuantos anuncios y reseñas. Los autores y las redes sociales pueden hacer todo eso sin necesidad de recurrir a un modelo de procesamiento industrial.
Pero los autores todavía queremos ese modelo, y los lectores todavía quieren los libros que controlan las editoriales. ¿Cómo conseguimos que cuando alguien busque "Stieg Larsson ebook" el primer resultado sea un portal oficial y no el torrente de algún buen samaritano?
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