El tema del verano en esta moda revivida de las batallas dialécticas entre columnistas es la importancia de los editores en el futuro del libro. El debate lo inició Newsweek el pasado 30 de julio:
Ahora tanto nuevos escritores como autores establecidos están tomando cada vez más la publicación con sus propias manos, y el establishment editorial está prestando atención.
[…] “Es un terreno de juego igualado por primera vez,” dice J. A. Konrath, autor de suspense (Whiskey Sour) que planea publicar todas su futuras novelas como libros autopublicados para Kindle. “Los porteros han pasado a ser quienes deberían haberlo sido en primer lugar: los lectores.”
El 12 de agosto, Ray Connolly, autor, explicaba en el Guardian por qué había decidido publicar su próxima novela capítulo por capítulo en su web:
Esto ya era bastante malo cuando los departamentos editoriales tenían ellos mismos la autoridad para comprar manuscritos. Pero entonces llegó el interminable ascenso de los departamentos de ventas, y pronto las novelas fueron seleccionadas cada vez más conforme a en qué género encajaban.
[…]
Ahora soy Ray Connolly, escritor, editor en jefe y director de ventas de Plumray Books, y cualquiera de las 2 mil millones de personas que poseen un ordenador en el mundo que quiera leer mi nueva novela, The Sandman, puede hacerlo con el clic de un ratón.






Además la composición del texto es similar a la de un libro impreso, el tema recuerda la página en la que el lector dejó la última historia, ofrece la opción de traducir la página, los usuarios pueden ocultar las marcas de las anotaciones y se puede cambiar la fuente y los colores desde el panel de administración. La última versión se puede descargar 