Ya veis, estos días las noticias de Marte llegan una detrás de otra, y yo sigo tan enganchado como siempre. Esta vez, los científicos de la NASA han concluido tras el estudio de algunas de las fotografías del sensor térmico (THEMIS) de la sonda Mars Odyssey que los orificios que se ven son cuevas de al menos un centenar de metros de profundidad.
Durante el día, el aire en esas cuevas es más frío que en la superficie expuesta, mientras que en la gélida noche marciana el aire es claramente más cálido. Esas cuevas se encuentran junto a uno de los volcanes; en la imagen se ven cráteres que en realidad se han formado por el derrumbamiento de cámaras o canales subterráneos. Estas cuevas serían un lugar ideal para buscar trazas de vida, ya que están protegidas de la radiación solar y los micrometeoritos. Los sensores del THEMIS sólo han podido detectar el fondo de una de las siete cuevas. La noticia completa se puede leer en Nature, aquí.