Es "posible" que en las próximas semanas o meses volvamos a oír hablar de Voyager 2:

La gráfica registra la velocidad del viento solar medida por Voyager 2 conforme navega por los límites del Sistema Solar. He anotado en él algunos de los acontecimientos recientes, como cuando cruzó la barrera del choque de terminación. El choque de terminación es el lugar donde la velocidad del viento solar cae por debajo del límite sónico. La heliofunda que aparece después es la burbuja de gas deformada por la resistencia del medio interestelar (el "vacío" no está del todo vacío). En algún punto, la heliofunda (las partículas que emite nuestro Sol) entra en contacto y se funde con el medio interestelar, en lo que se denomina la heliopausa.
En realidad, es casi imposible que Voyager 2 haya alcanzado la heliopausa en sólo medio año. Sin embargo, es interesante que durante la primera mitad de agosto registrara una velocidad del viento solar que se aproxima a los valores anteriores al choque de terminación. Una posibilidad podría ser que la heliosfera del Sol se hubiera expandido y cazado de nuevo la sonda. O, menos probable, que debido a la inusual inactividad del Sol (en agosto no hubo ninguna mancha solar por primera vez en un siglo) la heliosfera se hubiese reducido tanto que Voyager 2 se hubiera encontrado sin comerlo ni beberlo con la heliopausa. Pero todo esto son especulaciones de "aficionado de sofá", así que debéis tomarlas con una pizca de sal.