Los escritores son uno de los colectivos profesionales más numerosos. Echad cuentas si no me creéis: periodistas, traductores, guionistas de cine, radio, televisión y teatro, publicistas, autores de libros de texto, documentalistas, ensayistas y académicos, autores de manuales, biógrafos, novelistas, autores de blogs, correctores de estilo, secretarios, poetas…
Desde la muerte de la máquina de escribir los escritores se han tenido que adaptar a las tendencias de la informática. Eso incluía pagar un extra por componentes que no necesitabas y sacrificar movilidad o autonomía. Lo más parecido a «una máquina de escribir portable con pantalla capaz de leer y enviar documentos y reproducir archivos visuales y sonoros» (es decir, lo que debería haber sido el sucesor de las máquinas de escribir de los 80) eran PCs portátiles con dos o tres horas de autonomía y precios superiores a 600€, más el coste del Sistema Operativo y las suites de ofimática.
Así que hemos tenido que esperar 20 años a que alguien se cayera de la parra y comprendiera que la gente seguía necesitando máquinas de escribir asequibles y portátiles que funcionaran una jornada completa. Como diría Wall-E: Wow.
Ahora solo falta que se mantengan en esos precios y pesos contenidos (las prestaciones irán creciendo con la evolución tecnológica) y no acaben convirtiéndose en una especie de monstruos de Frankstein en los que por querer meter de todo, acaben por volver a no servir para nada.
Estoy de acuerdo. De momento para la segunda mitad del año habrá una revisión del procesador Atom de Intel, y más opciones con procesadores VIA e incluso ARM. También tienen que llegar LCDs aún más eficientes, y discos de estado sólido con más capacidad a un precio razonable. Y las baterías de 6 horas de duración deberían ser el estándar.
En todo caso, cualquier netbook de 10" con un buen teclado y una buena batería de 6 celdas es válido. El resto son accesorios.
Yo tengo un netbook de 7 pulgadas (el eeepc 701) de precio irrisorio, que me cabe en el macuto y me lo llevo a todas partes. La batería dura varias horas, y como el cargador es del tamaño del de un teléfono también cargo con él, junto a un pendrive donde guardar y editar y unos auriculares pequeños para aislarme del exterior. Cuando la gente me pregunta, le digo precisamente que es mi máquina de escribir portátil.
Es una pequeña maravilla, cómo mejora la productividad. Y están mejorando muy rápido, la verdad es que desde ese punto de vista el panorama para el escritor no podría ser mejor. Ocasionalmente también lo uso como lector de ebooks (con el fbreader, cuya versión qt permite rotar el texto y leer sujetando el portátil como si fuera un libro).
También están dando vidilla a las distribuciones adaptadas de Linux para netbooks, que mejoran bastante la usabilidad.
No soy escritor pero tengo uno de estos desde hace tres meses (un ASUS 901) y es una pasada. Es lo que comentáis. Por ejemplo hasta ahora en los viajes veía pelis en el IPOD. Ahora me conecto el mini con los cascos y a disfrutar de un reproductor portatil. Además la batería dura, tranquilamente, 5 horas. ¡Qué ventaja respecto a los portátiles de toda la vida!
Lo que no entiendo muy bien es los que compran uno con disco duro de los de toda la vida de ciento y pico gigas y una batería de 3 celdas. De verdad que no le veo el sentido...
Para mí el límite de precio está en lo que vale un portátil de dos años reacondicionado. Por ejemplo, un Thinkpad T42 más una batería de repuesto se puede conseguir ahora por unos 350€.
Teniendo en cuenta que los netbooks usan materiales baratos, no es probable que duren más que un buen portátil poco usado.
© 2009, Fran Ontanaya - Aviso Legal