
La noticia de ayer, fuera de este planeta al menos, fue la confirmación de la existencia de metano en Marte y el descubrimiento, grosso modo, de dónde y cuándo se emite. También es una prueba de que hay otro proceso geológico activo además de la erosión eólica y el ciclo hídrico.
Desde 2003 se sabía que en algunas regiones de Marte se producían emisiones de metano, y desde mucho antes que este gas (producido por organismos y por procesos geológicos) sólo podía estar presente en la atmósfera si estaba siendo repuesto de algún modo. El metano se descompone con rapidez bajo la radiación del Sol y en un par de siglos desaparece por completo.
He estado revisando las regiones activas en los archivos de la cámara HiRISE y al parecer corresponden con lugares en los que hay formas geológicas relacionadas con el agua, líquida o sólida, y depósitos de olivino. El olivino es un mineral que al reaccionar con el agua libera metano en un proceso se conoce como serpentinización.
Que la detección haya sido en el ecuador y durante el verano no nos dice nada especial en favor del origen biológico. Bajo tierra no hay estaciones (es donde resultaría más fácil encontrar vida), y en el ecuador no se forman cubiertas de hielo en invierno que pudieran taponar una grieta o una chimenea. En cierto modo cabría pensar que el metano se está generando cerca de la superficie y sólo cuando la tierra caliente funde el hielo.
No creo que se vaya a poner mucho énfasis en el posible origen geológico del metano. Dentro de cuatro días los EEUU estrenan presidente y hablar de vida en Marte puede servir para rascar algunos dólares del presupuesto. La NASA realmente necesita ese dinero para el programa marciano. Muchos temen que el desarrollo del cohete Ares V, la piedra filosofal del programa, podría ser cancelado o aplazado sine die.
Y no es que les falten argumentos. Las bacterias productoras de metano que conocemos no necesitan oxígeno y viven en capas de hielo o sedimentos, pantanos, fuentes hidrotermales, rocas del manto terrestre e intestinos animales. Menos lo último, todo son condiciones que sabemos que existen o existieron en Marte.
De hecho, las formas de vida que habitan dentro de las rocas son más susceptibles de convertirse en astronautas improvisados. A estas alturas la mitad del Sistema Solar podría estar contagiada por formas de vida que se fueron de viaje a bordo de los escombros de un impacto meteórico.
Lo que es definitivamente una gran noticia es conocer que se estan produciendo en la actualidad reacciones químicas en Marte que implican agua líquida. Aunque el metano no fuese de origen biológico, mientras haya habido agua líquida de forma persistente las bacterias marcianas pueden haber encontrado otras formas de buscarse la vida..