Google+: Cómo organizar los círculos
Cuando alguien comenta que no ve la utilidad de las redes sociales porque “no necesita saber cuándo Juan García va al cuarto de baño”, probablemente haya detrás un problema de organización. Puede que esta persona no esté usando ningún filtro, o puede que la gente a la que sigue no esté compartiendo de forma selectiva.
Al imitar el sistema de listas de Diaspora, Google+ permite gestionar grupos de contactos de forma más activa que Facebook o Twitter. Sin embargo, esto no ayuda si no tenemos un buen sistema para organizarlos. Lo peor de utilizar los círculos equivocados es que, cuanto más tiempo dejemos pasar, más costoso será corregirlos.
Mi sistema (en inglés, por costumbre) no se basa en quién es quién, sino en el efecto y el sentido de las interacciones:

Así es como veo mi relación con cada grupo:
Experts (Expertos)
Los expertos son gente que maneja información que es relevante y clarividente. Como seguidor me interesa estar atento a todo lo que digan. Cuando no tengo tiempo para leer lo que está compartiendo todo el mundo, es muy conveniente poder seleccionar solo este círculo.
Para que un experto me siga tengo que ser muy selectivo con lo que publico. Es muy probable que tengan un círculo similar y que no me incluyan en él si les envío ruido.
Collaborative (Colaborativos)
Los contactos colaborativos son gente que puede estar dispuesta a participar en aquello que les proponga. A menudo estas ideas son prematuras, así que las comparto con un círculo en el que no crearán falsas expectativas.
Resharers (Redistribuidores)
Uno de los círculos más importantes es el de redistribuidores o mavens. Incluye gente que no tiene la influencia de un maven propiamente dicho, pero que es muy activa redistribuyendo contenido.
Los redistribuidores son una especie de guerrilla publicitaria: me ayudan a promocionar ideas a cambio de algo. Ese algo pueden ser obsequios, contenidos virales o algún tipo de acceso o privilegio especial. A veces me interesa no incluir las interacciones con otros círculos para darles más sensación de exclusividad.
Influential (Influyentes)
Los contactos influyentes son quienes pueden poner cosas en movimiento. Ya sea porque tienen muchos seguidores, porque son muy persuasivos o porque tienen una buena agenda de contactos.
No son tan específicos como un experto, o en todo caso no tan proclives a compartir ideas propias. Con los contactos influyentes me interesa parecer «importante». Por ejemplo, cuando estoy hablando sobre la utilidad de un servicio web.
Professional (Profesionales)
La principal característica es que son gente implicada en resolver una actividad específica, pueden compartir experiencias prácticas y pueden ayudarme por encargo.
No necesito excluir los contenidos que me hacen parecer un ser humano que compagina vida y trabajo, pero sí procuro dejar fuera cualquier cosa que implique procrastinación. Compartir una viñeta de un periódico es aceptable, compartir videos sobre gatos no tanto.
Target Audience (Audiencia objetivo)
La gente cuyos gustos me hacen pensar que podrían tener interés en algún producto (p.e. un libro) son la audiencia objetivo. A veces dejo fuera de este círculo contenidos especializados. Procuro prestarles atención, dejar comentarios, y en general tratar de captar el zeitgeist.
General Audience (Audiencia general)
La audiencia general son contactos que no tengo definidos. No excluyo contenidos de este grupo para que se perfilen realizando acciones sobre los temas que les interesan.
Not Interactive (No interactivos)
Los contactos no interactivos son los que no pasarían un test de Turing. Por ejemplo, perfiles de empresa que solo publican anuncios, medios de comunicación emitiendo titulares o usuarios que se limitan a distribuir enlaces.
En muchos casos solo me interesa mantener la relación por aumentar los contactos comunes con otros posibles seguidores. Esto puede ser un arma de doble filo: si estás tratando de proyectar una imagen neutral, seguir a ciertos medios o empresas puede cortar el rollo.
Conclusión
Cualquiera que sea el sistema que elijas para organizar tus círculos, es mejor pensar de forma práctica. Puede que hoy no tengas motivos para tomártelo en serio, o te resulte un tanto materialista (aunque esto sería discutible) clasificar a la gente por lo que pueden hacer por ti y lo que tú puedes hacer por ellos.
Sin embargo, aunque no tengas una razón de peso para seguir un sistema, tampoco hay muchas para no hacerlo. Lo que es seguro es que no querrás arrepentirte tarde de haber usado un método demasiado esotérico ―salvo que planees ser tan famoso que tengas a alguien para arreglar el desaguisado, claro.
PD. Es verdad que en mi lista no aparecen “Friends” y “Family”. Esos son dos círculos para los que no uso las redes sociales.










31/07/2011. 820 palabras. Categorías: