Leído en ABC.es
Historia del Arte es una de las carreras que la Subcomisión de Humanidades ha eliminado de su propuesta del nuevo catálogo de títulos de Grado que el Consejo de Coordinación Universitaria deberá remitir al Gobierno para su definitiva aprobación. Profesores y alumnos de esta titulación, que comenzó a impartirse con entidad propia a principios de los años 90 y que se cursa en las facultades de Geografía e Historia o de Filosofía y Letras, han iniciado acciones de protesta para evitar que el Gobierno acepte la propuesta de la Subcomisión.
Y, según el resto de la noticia, han propuesto incluir el estudio de la historia del arte dentro de los Grados de Historia y de Geografía.
Yo recuerdo, cuando estudiaba “Historia del mundo contemporáneo” en el instituto, que al final de cada tema había siempre unas páginas dedicadas a la historia del arte. ¿Creéis que se estudiaban? Ni de coña. Llegaba a pasar el curso entero sin haber leído una sola línea de esos apartados; muchas veces, incitados por el mismo profesor, quien les restaba importancia ante los aprietos del currículo. Sólo si tenías mala suerte puede que entrase una pregunta en algún examen.
Más tarde, en el extinto COU, tuve oportunidad de estudiar “Historia del arte” tal cual, como asignatura independiente. Y, en serio, jamás he disfrutado tanto con una materia. No se trataba sólo de comprender el arte, sino de entender cómo era interpretada la realidad de cada época y, al mismo tiempo, darse cuenta de cómo esa interpretación creaba un estilo que moldeaba la forma de comprender la realidad.
El arte es aquella parte de lo que creamos a nuestro alrededor que puede cambiar nuestras emociones y dar coherencia a nuestra forma de pensar. Por eso, pensar que la historia del arte es sólo un puñado de datos y fechas o sólo una colección de atractivos turísticos es propio de bárbaros. Aunque en este país de fútbol, toros y sombrillas se pueda entender como una extravagancia al lado de guerras, reyes y fronteras; pero es que aún hay quien cree que lo de don Quijote era locura cuando, en el fondo, sólo estaba convirtiendo una realidad zafia en una obra de arte.
Si se suprime la “Historia del arte”, con esa lógica, tendrán que suprimir también la filosofía y las filologías. Y, entonces, toda la cultura será historia.

Y prefiero no contarte lo que están haciendo con las filologías… Lo más triste del mundo es encontrarte con un niño que, todo serio, al decirle que estudias una carrera de letras, te pregunta, ¿y eso para qué sirve? Y es que cada vez somos más utilitaristas y le damos más importancia a lo tecnológico pero, eso sí, todo el mundo se precia de tener la colección de Premios Planeta y de querer publicar un libro. Vivimos un momento glorioso.
Bueno, entonces historia del arte volverá a lo que era antes de la reforma. Una especialidad de Historia… aunque creo recordar que cada universidad tiene autonomía para los títulos. Geografía e Historia están separadas en Valencia, así que tendrían que asimilar Arte a Historia. Y, por lo que conozco a los profesores de ambas carreras, lo veo difícil aquí.
Los que quieren estudiar acerca del séptimo arte no lo tienen mucho mejor. Conocí gente que logró entrar en Comunicación Audiovisual y lo dejaron porque se dieron cuenta de que estaban perdiendo el tiempo. La única forma medianamente decente de estudiar cine parecen ser las escuelas de cine de Madrid y Barcelona, que, evidentemente, son privadas.
Por este camino, tendremos magníficos artistas (como siempre) pero pésimos especialistas para valorarlos. Y se impondrá la visión comercial: si la gente no distingue lo bueno de lo malo, adquirirá más por impulso, y en cantidad. Ayayay…
Terrible noticia, sin lugar a dudas. Como bien se comenta, se prima la técnica sobre el intelecto, lo utilitario se come todo.
La cultura lleva mucho tiempo que es plato de segunda mesa, sólo sirve para pararse el cuello en algunas reuniones. Recordando una obra de teatro que vi hace años, letras, arte y carreras semejantes son “licenciaturas bonitas y altamente inútiles para entretener a las niñas bien en lo que se casan”.