Sigo con mi segunda novela, no todo es contar batallitas. A poco de terminar el primer acto, necesitaba documentarme sobre música de mediados de los años veinte, principios de los treinta. Y lo más importante, necesitaba escucharla o, al menos, encontrar el tema que suena en una escena para (aunque fuese improbable que nadie lo conociese) asegurarme de que no desentonaba demasiado.
Le tengo que dar gracias, por eso, a Dismuke, un tejano tan curioso que su nombre ni siquiera tiene apellido (o eso afirma él). Dismuke es un coleccionista de discos antiguos, los de 78 revoluciones, que desde hace tiempo cuelga cada semana en la red varios temas pasados al formato Real Media y reparados digitalmente, junto con información sobre el grupo e intérpretes y acompañándolos con algunas ilustraciones de la época, así como grabaciones que se salen un poco de categoría como algún discurso o marchas militares. También tiene una radio en línea que reproduce música de los años veinte y treinta las 24 horas del día. En pocas palabras, una auténtica joya de sitio y además muy bien presentado.
El sitio se llama Dismuke’s Virtual Talking Machine. Uno de mis temas favoritos es June Kisses de Henry Thies and His Orchestra, que se puede encontrar aquí.









