Discutiendo la verosimilitud en la ciencia ficción:
Para mí hay varias claves para la verosimilitud (y valen en general, no sólo para la ciencia ficción).
Una es el sentido de la imperfección. ¿Qué distingue a una persona perfecta de una persona real? Los defectos. Las pequeñas arrugitas. Las manchas de la piel. Unos ojos más separados, o mas juntos. Una nariz demasiado ancha o demasiado estrecha. Con las realidades ocurre lo mismo. La diferencia entre una realidad de cartón piedra y una realidad verosímil son las imperfecciones. A un autor simplón le puede parecer una estupidez decir que hay una pared tomada por mingitorio por los borrachos cuando está entretenido describiendo rascacielos hi-tech, pero sin esas manchas de orín seguramente el rascacielos no parecerá real.
Otra clave son los puntos de atención. Una vez el autor consigue crear una realidad detallada, lo que tiene que hacer es buscar dónde están sus puntos de atención y priorizarlos cuando los describe. Uno no se fija en todas las cosas que ve; algunas atraen más la mirada que otras, producen sensaciones más vivas, y a veces no son las más importantes. Por ejemplo, en una ciudad desierta, pasada la medianoche, lo primero que impacta es la sensación de misterio, de irrealidad, y no el nivel tecnológico de los edificios o que haya carteles de neón.
Tambien es importante la misma ley que se aplica en el cine a las maquetas, fondos y demás artificios: si hay algo que puede resultar poco creíble, mantenlo lejos del punto de atención del espectador, no lo saques en primer plano y, sobre todo, asegúrate de que los actores actúan como si fuera real. En la ciencia ficción casi todo es por sí mismo inverosímil, no importa cuántas vueltas se le dé. Pero si está en un segundo plano, interviene lo justo en la trama y, además, los personajes se lo toman como real, puede pasar por creíble.









