Merece la pena verla, aunque sea para preguntarse cómo una película tan mala puede funcionar tan bien. Quizá sea por la sencillez del escenario, o el manejo del ritmo, o la combinación de personajes dispares en un espacio claustrofóbico. O porque los zombies son tan cutres que inducen la “suspensión del criticismo”.
Sea como fuere, veremos si Francis Lawrence toma nota para “Soy leyenda“.

Es que no es tan mala: en 1987, la Lista Kobal la situó entre las 100 mejores películas de la historia. A medida que las nuevas generaciones se incorporen al sector crítico logrará subir su puesto en el ranking.
Respecto a Francis Lawrence y Soy Leyenda: ahí sí que soy más escéptico…
Saludos cinéfilos.
Y a mí que me parece marvillosa. Yo diría que funciona por la imagianción que le echaron, a falta de otras cosas como un presupuesto aceptable.
El ambiente claustrofóbico conotribuye a ello. No me dirás que no da miedo ver a los tíos metidos en la casa rodeados de cadáveres andantes. En cuanto a los zombies, ¿cómo se supone que tienen que ser? No creo que los logren mucho mejor las películas modernas hechas a base de maquillaje, efectos especiales y voces guturales. Al menso estos no hablan, que es lo más lógico en un muerto.
Todas las antologías la incluyen entre las películas imiprescindibles, junto con alguna otra de bajo presupuesto.