Comentándolo en Sedice:
Es una novela muy seria y correcta, pero me dejó frío, y es una lástima. El envoltorio me gusta y si hubiese tenido un argumento más sustancioso habría sido sobresaliente. Por alguna razón los libros de Clarke se me hacen siempre muy sosos. La descripción de los escudos de hielo para proteger las naves durante el vuelo interestelar me pareció muy interesante. Ese es el punto fuerte de Clarke, como cuando introduce los ascensores espaciales en “Las fuentes del paraíso”: es muy realista con la parte científica y no la presenta como algo mágico. Teniendo en cuenta que hoy en día hemos recibido muchas lecciones de realismo sobre la exploración espacial, eso le da una validez adicional a sus historias que tal vez no tenían antes.
Aunque… sigue siendo soso.
