La semana de verano en Andorra se terminó. Hay un montón de trabajo por delante.![]()
Si no habéis estado allí recientemente, no creáis los todos mitos sobre los precios en Andorra. La gasolina y los discos vírgenes son más baratos, la tecnología y el perfume por un estilo, la comida y la ropa más cara; dicen que lo de toda la vida, el tabaco, el alcohol y las joyas, son más baratos, pero ni fumo, ni bebo, ni llevo oro encima, así que en mi caso ni fu ni fa. Terminé encontrando parte de lo que quería fuera del principado, en Puigcerdá.
Al menos el último día hizo sol y pude leer tranquilamente la mitad de Norwegian Wood de Haruki Murakami.

¡Vaya! Estuviste en mi tierra (Puigcerdà). Por cierto, no es un lugar precisamente barato, tampoco.
Saludos!
Seguramente. Lo cierto es que salvo una tienda de chaquetas de piel que tenía unas ofertas, el Carrefour Express y un café cerca de la torre, no visité más tiendas.