Ahora sí, es la buena. Opportunity ha sobrevivido como una campeona a seis semanas de tormenta de arena; ya ha pisado el borde de Duck Bay, una de las bahías en el margen erosionado del cráter, y le queda desplazarse cuarenta metros para entrar por el lugar donde el ingeniero encargado de pilotar el rover cree que será más fácil afrontar la pendiente.
Créditos: NASA/JPL-CalTechEl objetivo es estudiar de forma exhaustiva las capas expuestas en las laderas del cráter para comprobar cualquier cambio del clima y las condiciones de la llanura Meridiani en el pasado. Opportunity no abandonará el cráter hasta haber prácticamente agotado la ciencia disponible en el lugar, ya que los siguientes posibles objetivos están a meses de viaje a través de campos de dunas.









