Una de las principales pegas de la Agencia Espacial Europea respecto a su contrapartida americana es el pobre trabajo de difusión de cara al público que hace en algunos casos la primera. Si, por ejemplo, las imágenes de la cámara HiRISE, los Mars Exploration Rovers o la sonda Cassini se pueden ver tal como llegan a la Tierra o con poco retraso en sus respectivas páginas web de la NASA o el JPL, en la ESA pueden pasar meses hasta que publican alguna frugal nota de prensa con unas pocas imágenes —alguna vez se ha llegado a sugerir, en tono jocoso, que envíen una Venus Express Express para comprobar que la Venus Express sigue orbitando Venus—. Por esta vez, no obstante, se han esmerado más y han abierto un blog para seguir el segundo tránsito de la sonda Rosetta junto a la Tierra.
La misión Rosetta es uno de los proyectos más ambiciosos de la Agencia Espacial Europea, cuyo esfuerzo para desarrollar misiones con un presupuesto limitado, poca atención mediática y no mucho entusiasmo aparente por parte de los gobiernos de la Unión no es nada desdeñable (¿cuándo fue la última vez que un candidato en España incluyó la investigación y exploración espacial en su programa?). El objetivo de Rosetta es “cazar” el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko, un desafío que requiere nada menos que diez años de vuelo, un primer impulso gravitatorio por la misma Tierra, un segundo impulso de Marte —que sobrevoló en febrero, a sólo 250 kilómetros de la superficie, enviando esta espectacular imagen—, y otros dos impulsos más de la Tierra, antes de alcanzar la trayectoria y velocidad definitivas.
La sonda no sólo se situará junto al cometa para estudiar sus características, algo que servirá para entender mejor la naturaleza de estos “ladrillos” del Sistema Solar primigenio y su papel en la evolución de los planetas, sino que además en un hito sin precedentes aterrizará en él con una subsonda de 100 kilogramos de masa, que se posará con tres patas amortiguadas y se anclará a él con un arpón para taladrar la corteza y tomar mediciones con el instrumental científico.
Algunos de los instrumentos que lleva la sonda de contacto son:
APXS (Espectrómetro de rayos X y partículas alpha), que descenderá a 4 centímetros de la superficie para detectar partículas alpha y rayos X que proporcionan información sobre la composición del cometa.
ÇIVA. Seis microcámaras que tomarán fotografías panorámicas de la superficie. Además un espectrómetro estudiará la composición, textura y albedo de las muestras tomadas de la superficie.
CONSERT (Experimento de sondeo del núcleo cometario mediante transmisión de radioondas), que tratará de desvelar la estructura interna del núcleo haciendo pasar ondas de radio a través de él desde el orbitador a la sonda de contacto.
COSAC (Experimento de muestreo y composición cometario), uno de los dos avanzados analizadores de gases, que detectará e identificará moléculas orgánicas complejas (es decir, compuestos del carbono, no necesariamente de origen biológico); mientras, el otro analizador, el MODULUS PTOLEMY, medirá las proporciones de gases ligeros.
MUPUS (Sensores multifuncionales para ciencia del suelo y subsuelo), que medirá la densidad y las propiedades térmicas y mecánicas de la superficie del cometa.
El ROLIS (Sistema de fotografiado del Rosetta Lander) es una cámara CCD que obtendrá imágenes de alta resolución durante el descenso y panorámicas en estéreo de las áreas muestreadas por otros instrumentos.
ROMAP (Magnetómetro y monitor de plasma del Rosetta Lander), que estudiará el campo magnético local y las interacciones entre el cometa y el viento solar, que son las responsables de las famosas colas de cometa.
SD2 (Dispositivo de muestreo y distribución), que taladrará más de 20 centímetros en la superficie, reunirá muestras y las repartirá entre distintas cazoletas para su inspección microscópica.
SESAME (Experimentos de supervisión eléctrica, seísimica y acústica de la superficie). Estos tres instrumentos medirán las propiedades de las capas exteriores del cometa observando la transmisión de sonido y electricidad a través de la superficie y los impactos de las partículas de polvo contra el mismo.
La llegada está prevista para 2014, tras un largo periodo de hibernación que interrumpirán sólo las aproximaciones a algunos asteroides.
