El otro día descubrí que la categoría de bitácoras literarias en español del Open Directory estaba tan horriblemente anticuada que todavía figuraba mi blog de Blogger. Como estas cosas nunca se hacen bien si no las hace uno mismo, me metí como Editor para mantener la categoría. Si conocéis bitácoras literarias ahora es un buen momento para sugerirlas.
Aunque el Open Directory se puede navegar de una forma muy práctica a través de Google, con los enlaces de cada categoría ordenados por su PageRank (la preferencia que se aplica a una búsqueda normal en Google), las leyendas urbanas dicen que su función principal es darle a los buscadores una lista de sitios web de confianza, revisados por humanos, para calcular la importancia de los resultados de las búsquedas. Las categorías también sirven como «anillo web», ese concepto que era tan popular hace unos años y que permitía recorrer una pequeña sección de la red relacionada de forma temática.
Si ya estáis incluidos —y vale la pena comprobarlo, pues la mayor parte de las bitácoras las localizaré y añadiré yo mismo, por muy honda que sea la mazmorra en la que se escondan—, estaría bien dejar un enlace a la categoría por algún sitio, y ver si a través de ella conseguimos crear un poco de sentimiento de comunidad entre la blogosfera literaria.

