En un lluvioso 16 de agosto de 1945, la primera bomba nuclear de la historia, surgida aparentemente de la nada, fue probada con mediano éxito en los Montes de Toledo. El gobierno español ocultó el suceso informando de la explosión de un V2 con agentes químicos lanzado desde territorio francés. Los errores de cálculo, que extendieron la contaminación por buena parte de la cuenca del Guadiana e hicieron desaparecer a todos los testigos presenciales, contribuyeron a que el público diera crédito a la versión oficial. A raíz de aquel incidente, Albert Einstein escribió a Franklin Delano Roosevelt para advertirle de la posibilidad de que los alemanes tuvieran una «bomba atómica», pero fue ignorado por completo.
«El meteoro verde» es una ucronía que recorre la historia alternativa del mundo desde un suceso real durante la Primera Guerra Mundial hasta un presente distópico. Es una parábola metaliteraria sobre el sentido de la maravilla en la exploración de la realidad y la insensibilidad ante el mismo que producen la tecnología y la cultura actuales.
El estilo es similar al de las antiguas crónicas periodísticas y está inspirado en el comienzo de 20.000 leguas de viaje submarino. Se puede decir que es una historia «hipertextual», en el sentido de que utiliza de forma extensiva referencias a otros hechos, sucesos e informaciones. Siguiendo esas referencias se pueden descubrir los contextos, cuya exploración, a su vez, enriquece la experiencia de la ficción. Este tipo de historia era difícil de escribir antes de la popularización de la red, de modo que es un producto directo de nuestra era.









