La revista Esquire va a distribuir miles de ejemplares de su próximo número con una cubierta de eInk (tinta electrónica), la misma tecnología que usa el lector de ebooks Kindle de Amazon. Gracias a la publicidad de Ford el precio de la revista será nominal. Es decir, será probablemente la primera ocasión en la que la tinta electrónica se comercializa para su venta en masa.
No es la primera vez que las revistas prueban de esta forma una nueva tecnología, y no implica que vaya a tener éxito en el futuro. En su día, National Geographic publicó una portada holográfica, pero los coloridos hologramas terminaron como marcas anticopia para tarjetas y pegatinas regalo de bollería industrial. Sin embargo, la tinta electrónica está siguiendo todos los pasos que han seguido otras tecnologías a lo largo de estas dos últimas décadas hasta convertirse en algo cotidiano. Recordad cuando las cadenas musicales con lectores de discos ópticos eran productos hi-tech (como el Kindle lo es ahora) y pocos años más tarde las podías encontrar en los bazares de electrónica, junto a las radios de países del Este y las televisiones que se enchufan al mechero del coche.
A partir del punto actual, pues, se puede decir que la tinta electrónica entra en la cuesta abajo y, por lo tanto, deberíamos esperar que antes de que un astronauta pueda pisar de nuevo la Luna estemos rodeados por todas partes de aplicaciones de esta tecnología.
La noticia en The New York Times, Boing Boing, TreeHugger, Gizmodo.










Yo espero esta tecnología como agua de mayo. De verdad que tengo problemas para buscar sitio a tanto libro. Para mí está claro que en cuanto salga a precio razonable un lector de ebooks que sea tan cómodo de leer como el papel impreso yo me paso con armas y bagajes.
Sin duda que el precio se volver más competitivo.
El boom será cuando vendan la tabla como accesorio para móvil. De ese modo se descontaría del precio el disco duro, la memoria, la batería, wifi, etcétera.
Y parafraseando a los REM… and I feel fine.