La ciencia ficción es un género literario cuyas obras contienen especulación científica. La ciencia ficción es a su vez un subgénero de la literatura especulativa.
Es importante, más que identificar qué es la ciencia ficción, saber delimitar qué no es ciencia ficción. Aunque muchas obras tienen características de más de un subgénero dentro de la literatura especulativa, estos se pueden definir de forma individual:
Cuando especulan sobre:
- Historia: Ucronía
- Teoría social: Utopía
- Desastres: Distopía
- Ciencia: Ciencia ficción
- Percepción: Realismo mágico
Para abarcar todas las obras que pertenecen a esos subgéneros usamos la etiqueta «literatura especulativa». Sería un error, por ejemplo, etiquetar La conjura contra América de Philip Roth —una ucronía—, como ciencia ficción. En otras obras, como Un mundo feliz de Aldous Huxley o Nunca me abandones de Kazuo Ishiguro, se presentan a la vez características de distopía y de ciencia ficción, aunque las primeras predominan sobre las segundas; si sólo pudiéramos clasificarlas en un subgénero, diríamos que son distopías.
Estas distinciones son importantes para el público. Hay amplias diferencias entre el conjunto de lectores al que se dirige cada subgénero. Una clasificación inexacta haría que un lector esperara un contenido diferente al que posee el libro y que este no llegara a su público ideal. Por eso, en caso de duda, es más seguro hablar de «literatura especulativa» que de «ciencia ficción».











Yo no estoy de acuerdo en la división entre lit. especulativa como género troncal. Creo más útil hablar de lit. realista, donde las claves contextualizadoras del relato parten de la realidad cirncundante y no hay necesidad de más, y lit. fantástica donde se introducen contextos que precisan la dosificación de sus claves (como tales contextos) en el propio relato.
Por cierto colgué un link en Sedice.
Muy interesante tu punto de vista, aunque deja pendiente la razón por la que a la historia y la teoría social del resto de ciencias sociales y humanas que entiendo siguen dentro de ciencia ficción.
No osbtante, decidir géneros es como descubrir nuevas especies: se hace observando la realidad, y tu observación de la realidad es bastante certera, ya que existe un número suficiente de obras dentro de cada uno de esos géneros incluidos en el tronco de la ficción especulativa.
Sim, mi impresión es que la literatura especulativa se encuentra entre la literatura realista y la fantástica. La suspensión de la incredulidad se busca a través de la razón y no de un dogma literario (”los dragones existen”), aunque es cierto que algunas obras de “ciencia ficción” no tienen ningún propósito especulativo y deberían considerarse fantasía épica espacial.
Digamos que hay tres tipos de ciencia ficción: hard, soft y de aventuras. Los dos primeros tienen propósito especulativo, pero el tercero no. A mí no me parecería mal separar la aventura espacial de la ciencia ficción, pero sé que casi nadie estaría de acuerdo en eso, puesto que la tradición ya está establecida.
El problema de la sistematización es que siempre se escapan cosas entre los dedos y tienes que andar inventando subcategorías de subcategorías que no conducen a nada. Al respecto, Lem es un tocapelotas. ¿EL INVENCIBLE qué es? ¿hard, soft, space opera? ¿y EDËN? ¿y LA VOZ DE SU AMO? Demoños ¡¿y FIASCO?! Acabo de leerme EN LA ESTACIÓN BASILISCO. Parece una space opera, peeero fundamentada en una sólida conspiración político-económica y con unas propuestas científicas razonablemente construidas. ¿Vamos a echarla de la “ciencia-ficción” por tener unas pocas batallas espaciales de las buenas? Yo no sería tan atrevido.
¿No tan atrevido? ¿A quién ofende? Ese es el problema de la ciencia ficción, que sus fantasías son atrevidas pero su propuesta real es de lo más asustadiza y conservadora.
¿Que Lem tiene un poco de cada? Pues tiene un poco de cada. ¿Qué facetas de cada libro hacen un aporte relevante a su género? Su especulación científica, ¿es extraordinaria? Si lo es, entonces es relevante clasificarlo como “ciencia ficción”. Su exploración psicológica, ¿es destacable? Entonces valdrá la pena mencionarlo también al hablar de alguno de los géneros realistas. ¿Tiene valor su crítica satírica? Entonces será notable para el género satírico.
Con todo, y de forma poco afortunada, hay gente que en cuanto ve un pelo llama “oso”. Toman una novela cualquiera y la sobreanalizan hasta sacar la conclusión de que incluso tiene algo de tratado de jardinería.
Puedes poner “En la estación Basilisco”, por ejemplo, al lado de las novelas de Patrick O’Brian y decir si, sumando las partes que se aplican del fondo y la forma, valorar si como obra de épica naval es más notable o menos notable. Si después de contrastar lo suficiente la obra, resulta que es del montón, entonces ese aspecto temático es poco relevante para clasificar la obra. Si es poco relevante, no vale la pena clasificarla como tal porque al lector de tal género no le iba a satisfacer y en términos canónicos iba a estar a años luz de las obras capitales de su género.
Estamos hablando realmente de semántica elemental. Podemos llamar “silla” a cualquier cosa, y hay muchos tipos de sillas cuyas características no son idénticas. Pero hay una serie de aspectos que, si aparecen de forma relevante, conducen a decir que uno está delante de una silla. Por ejemplo, una silla podría tener alas, pero eso no nos llevaría a considerarla un ave, porque que tenga alas no es relevante desde el punto de vista de la pertenencia a la categoría de “ave”. Sería ridículo, por tanto, que un crítico con formación se declare incapaz de extraer una serie de rasgos relevantes y definirlos cuando es algo que un niño aprende a hacer a los dos años.
no entendi nada para la otra definan mejor