La estación Phoenix sigue trabajando 32 días después del fin de la misión primaria. Esta pequeña muestra del microscopio debe de ser interesante, porque la han fotografiado en color hasta en cuatro ángulos diferentes:

Lo único que falta para cumplir con los objetivos de la misión es analizar en el horno una muestra de hielo. Sin embargo, el tiempo se está agotando. El Sol se encuentra cada vez más bajo en el horizonte y en noviembre los paneles solares ya no generarán suficiente energía para seguir funcionando. Tampoco se espera que Phoenix pueda sobrevivir a los dos metros de hielo de dióxido de carbono que se pueden acumular sobre él durante los meses de oscuridad, aunque en cualquier caso la NASA estará escuchando la próxima primavera marciana por si la sonda consigue «llamar a casa» de nuevo.









