Ayer uno de los blogs literarios de The Guardian traía un artículo sobre la poesía satírica:
The Guardian.- ¿Puede dudar alguien por un instante que vivimos en un mundo que está preñado de insensatez humana? ¿Son nuestros escritores contemporáneos menos merecedores de parodia de lo que lo eran Wordsworth y Eliot? […] Políticos, cantantes de pop, famosillos de medio pelo o poetas y novelistas galardonados: todos son piezas de caza apropiadas para el florete o el arcabuz del satirista, según el caso.
Habiéndome paseado de tanto en cuando por una cantidad apreciable de blogs de poemas —suficientes para pillarles ojeriza—, siempre me ha extrañado la ausencia de poesía satírica popular. Los poetas de la blogosfera hispana parecen preferir el simbolismo distante y melancólico a los otros géneros poéticos. Es una poesía de autoinsensibilación, pasividad y erotismo escultórico en vez de una poesía de la implicación, el argumento, la acción o la actualidad.
Habrá que seguir buscando para encontrar a un bloguero poeta y mordaz. Me está dando en la nariz que no va a ser fácil.

