1. Hiperión, la luna esponjosa y de rotación caótica, en Nature. Los científicos han estudiado la composición y densidad de la luna, llegando a la conclusión de que esta se formó por la acumulación de partículas que, en la bajísima gravedad, apenas se compactaron. En consecuencia, cada vez que otro objeto impacta con Hiperión le abre un nuevo agujero, al no tener apenas resistencia. Además, su composición es hielo “sucio”, contaminado por compuestos de hidrocarbono similares a los que manchan la superficie de Japeto.
2. La sonda Phoenix, que aterrizará en uno de los polos marcianos para analizar el terreno, ha tenido un contratiempo con la cámara MARDI que sólo les permitirá tomar una imagen de contexto del lugar de aterrizaje. La tarjeta que controla la cámara podría perder información vital de ingeniería si recibiera imágenes durante esa fase, así que deberán conformarse con la que se almacenará en la memoria de la misma cámara. En cualquier caso, la cámara HiRISE a bordo de la Mars Reconaissance Orbiter es capaz de tomar imágenes de mejor resolución del lugar de descenso que la misma MARDI.
3. La NASA ha aprobado misiones extendidas para las sondas Stardust y Deep Impact, dos misiones de categoría Discovery (de presupuesto reducido), que ya completaron en su momento sus objetivos estudiando sendos cometas. Deep Impact visitará Boethin, un pequeño cometa de periodo corto. Además observará con sus cámaras estrellas cercanas alrededor de las cuales se sabe que hay planetas gigantes, ayudando a detectar anillos, lunas o planetas menores. Stardust, que tomó muestras del cometa Wild 2 en 2004 y siguió navegando después de enviar las muestras a la Tierra, revisitará el cometa Tempel 1, ya estudiado por Deep Impact, e investigará los cambios producidos en su última pasada junto al Sol. El coste de ambas misiones extendidas será un 15% del de una misión nueva de similares características.

