El País.- La futura Ley de Integración del Inmigrante de la Generalitat Valenciana, en fase de elaboración y que estará lista este verano, contemplará un “compromiso de integración” por el que los inmigrantes deberán asumir el “modelo de convivencia” y la “escala de valores” y las costumbres de la región.
Por partes:
- ¿Quién decide cuál es la escala de valores y las costumbres de la región? ¿Con qué autoridad y en nombre de quién?
- ¿Qué pretenden decir con una «costumbre»? Y si significa lo que por definición significa, ¿cómo va a ser compatible con los Derechos Humanos imponer por ley una visión cultural?
- ¿Por qué los inmigrantes deben firmar ese contrato y no los nativos?
- ¿Aceptarán que en el extranjero se obligue a los valencianos que emigren a firmar contratos similares, para que no vayan en bermudas, no beban alcohol o no coman carne de cerdo?
- ¿Se considera inmigrante a la gente que llega de fuera de la región, de fuera de los países hispanohablantes, o de fuera de España? ¿Se obligará a los europeos jubilados que se instalan en la costa a firmar el mismo compromiso?
- ¿Incluye esa ley la obligación de aprender valenciano? ¿Aceptarían que en Cataluña se exigiera lo mismo?
- ¿Cómo piensan comprobar que se cumplen esos compromisos? ¿Pedirán a los «buenos ciudadanos» que vigilen y denuncien a cualquiera a su alrededor que no respete las «costumbres»?
- ¿Qué deficiencias se supone que tiene la legislación vigente para sancionar los delitos contra la convivencia? ¿Por qué es mejor añadir medidas en una ley de inmigración y no en la ley común?
- ¿Quién va a poner las sanciones?
- ¿Qué han previsto para impedir abusos de la ley?
- ¿Los nativos recibirán las mismas sanciones por los mismos delitos contra las «costumbres»?
- ¿Por qué intenta imponerse a los inmigrantes unas normas culturales pero se obstaculiza que los jóvenes valencianos aprendan normas de ciudadanía mediante una asignatura?

