“Es uno de esos seres que se avergüenzan de cualquier cosa, pero que tienen un orgullo excesivo. Sobre todo, le ha mortificado el hecho de haberme considerado en seguida como amigo. Después de haberse arrojado sobre mi para intimidarme, me ha abrazado y cubierto de amabilidades al ver los billetes. Y cuando, pensando en esto, se sentía profundamente humillado, yo he cometido un grave error: le he dicho que si no tenía bastante dinero para trasladarse a otra ciudad, le darían más y que yo mismo contribuiría a ello con mis propios recursos. Esto le ha herido. ¿Por qué acudía yo también en su socorro? Pues ha de saber, Lise, que nada hay más molesto para un desgraciado que ver que todos sus semejantes se consideran bienhechores.”
– Los hermanos Karamázov, Fiódor M. Dostoievski
