Joan levantó la vista. Siempre miraba hacia el Sol que se ponía, su rostro joven, de hermano mayor, teñido por el atardecer. Nunca había dejado de mirar hacia el oeste desde que despegó de Castejón del Puente, no dejó de hacerlo cuando se separó de la escuadra y se encontró con los He-51 del enemigo. Ni cuando el fuego de las ametralladoras lo hizo caer envuelto en una nube negra hasta estrellarse en un campo de viñas.
Joan no era republicano, ni anarquista, ni nada de nada. Sólo amaba los aviones. Quizá más incluso que a su novia, a la que había querido regalarle la paz. Pero ahora estaba muerto, y la guerra seguía y seguía, y la gente se hundía cada vez más en el fango de tierra empapada en sangre.
«El avión de hojata» es un cuento corto sobre un barrio, una juguetería, un muchacho y un piloto fantasma durante la Guerra Civil española.
En este cuento se basa la que espero que sea mi primera novela. A estas alturas el argumento del borrador no se parece mucho y ni siquiera transcurre en la misma época, pero os dará una idea de cómo escribo cuando no estoy haciendo literatura especulativa.
