La partida del transbordador Atlantis se ha aplazado definitivamente a no antes del 2 de enero, es decir, hasta que se abra la próxima ventana de lanzamiento, cuando la ISS vuelva a estar en una posición favorable.
Aunque el sistema que utiliza los tres sensores que han fallado no se activa durante un lanzamiento normal, si por cualquier motivo tuvieran que alargar la combustión o el nivel del tanque bajara más rápido de lo previsto serían la última medida para evitar que el tanque corriera riesgo de estallar.
El aplazamiento no afectará al siguiente lanzamiento en febrero, por lo que la diferencia no será muy importante. En este tiempo examinarán y testearán el cableado y los sensores del cohete para comprobar si pueden usarlo sin tener que bajar todo de la rampa de lanzamiento y sustituir los componentes fallidos.
Las misiones Shuttle son bastante complejas para los requisitos actuales de la ISS. Hay que tener en cuenta que la NASA no tiene ahora mismo un sistema de cápsula como el de la agencia rusa, que todavía utiliza módulos Soyuz. La cápsula tripulada se puede montar sobre un único cohete y no necesita reentrar y volar hasta una pista de aterrizaje. Está previsto que los nuevos vehículos de transbordo de la NASA estén listos para 2015, pero los Shuttle se retirarán en 2010 y ya en la actualidad están siendo exprimidos mucho después de lo que estaba previsto que sirviera este diseño. Pese a que siguen siendo piezas extraordinarias de tecnología, y van siendo actualizados en la medida de lo posible, la intensa actividad de la ISS está sometiendo al diseño a una dura prueba.
A partir del año que viene, no obstante, la Agencia Espacial Europea estrenará su vehículo de transferencia automático, que aligerará el cuello de botella de esos cinco años de intermedio. El ATV, que triplica la capacidad del veterano Progress ruso, entregará hasta siete toneladas y media de materiales que irán siendo utilizados a lo largo de varios meses, impulsará la estación entera para mantenerla en órbita y finalmente, al igual que los Progress, la parte que se acopla a la estación y no es reutilizable se consumirá sobre el Pacífico junto a la basura que se genera a bordo de la ISS.