Cablegate
1.
El día que los cables diplomáticos salieron a la luz, los acontecimientos tomaron de forma inexplicable un curso diferente a lo esperado.
Gérard estaba sentado tranquilamente en su cubículo en la redacción de un diario francés, recogiendo su abrigo tras pasar todo el día traduciendo notas de prensa, cuando, al final de la jornada, Marcel, el director, le sugirió hacer horas extra para mantener la web actualizada.
―Pero tengo que comprar un regalo de cumpleaños hoy ―se quejó Gérard.
―Piénsalo bien. Este momento es parte de la historia del periodismo. En mi tiempo, cuando cayó el Muro de Berlín, estuvimos tres días sin dormir.
―No es lo mismo. Esto no es el fin de la Guerra Fría.
―Nunca se sabe, nunca se sabe.
Gérard suspiró y volvió a dejar la chaqueta.
―Se quedan contigo los redactores de guardia ―dijo Marcel―. Tú te haces cargo del correo. Mira, podrás presumir de que eres el director por unas horas.
―La belle-de-nuit del director.
Marcel le amonestó agitando un dedo, pero sin decir nada. Luego añadió:
―Estate atento por si Le Monde y los otros publican más cables. A ver si podemos encontrar algo que a ellos se les haya pasado por alto.
Gérard hizo un gesto de rendición y se volvió a sentar. Seguir leyendo… (1218 palabras)










02/12/2010. 47 vistas. 1448 palabras. Etiquetas: