0

Cómo encontrar el feed de una lista de Twitter


Un apunte breve. Twit­ter no es exac­ta­mente el mejor amigo de los cana­les XML; quizá por­que pue­den ale­jar a los usua­rios de la publi­ci­dad en la página web. Para sus­cri­bir una lista pública tene­mos que encon­trar su ID. Se puede hacer a tra­vés de la dirección:

 

http://api.twitter.com/1/lists.xml?screen_name=MiCuenta

 

donde MiCuenta es el nom­bre de nues­tra cuenta en Twit­ter. Esa direc­ción devuelve un frag­mento XML que el nave­ga­dor mos­trará como una página en blanco. Si mira­mos el código fuente vere­mos algo como esto:

<lists_list>
<lists type="array">
<list>
  <id>41741600</id>
  <name>pplireadwhenihavenotime</name>
  <full_name>@FranOntanaya/pplireadwhenihavenotime</full_name>
…

El campo id es el número que bus­ca­mos. Con ese número pode­mos con­se­guir el feed de la lista. Por ejem­plo, para el feed en for­mato Atom:

 

http://api.twitter.com/1/lists/statuses.atom?list_id=1009843



0

Google+: Cómo organizar los círculos


Cuando alguien comenta que no ve la uti­li­dad de las redes socia­les por­que “no nece­sita saber cuándo Juan Gar­cía va al cuarto de baño”, pro­ba­ble­mente haya detrás un pro­blema de orga­ni­za­ción. Puede que esta per­sona no esté usando nin­gún fil­tro, o puede que la gente a la que sigue no esté com­par­tiendo de forma selectiva.

Al imi­tar el sis­tema de lis­tas de Dias­pora, Goo­gle+ per­mite ges­tio­nar gru­pos de con­tac­tos de forma más activa que Face­book o Twit­ter. Sin embargo, esto no ayuda si no tene­mos un buen sis­tema para orga­ni­zar­los. Lo peor de uti­li­zar los círcu­los equi­vo­ca­dos es que, cuanto más tiempo deje­mos pasar, más cos­toso será corregirlos.

Mi sis­tema (en inglés, por cos­tum­bre) no se basa en quién es quién, sino en el efecto y el sen­tido de las interacciones:

Así es como veo mi rela­ción con cada grupo:

Experts (Exper­tos)

Los exper­tos son gente que maneja infor­ma­ción que es rele­vante y cla­ri­vi­dente. Como segui­dor me interesa estar atento a todo lo que digan. Cuando no tengo tiempo para leer lo que está com­par­tiendo todo el mundo, es muy con­ve­niente poder selec­cio­nar solo este círculo.

Para que un experto me siga tengo que ser muy selec­tivo con lo que publico. Es muy pro­ba­ble que ten­gan un círculo simi­lar y que no me inclu­yan en él si les envío ruido.

Colla­bo­ra­tive (Cola­bo­ra­ti­vos)

Los con­tac­tos cola­bo­ra­ti­vos son gente que puede estar dis­puesta a par­ti­ci­par en aque­llo que les pro­ponga. A menudo estas ideas son pre­ma­tu­ras, así que las com­parto con un círculo en el que no crea­rán fal­sas expectativas.

Res­ha­rers (Redis­tri­bui­do­res)

Uno de los círcu­los más impor­tan­tes es el de redis­tri­bui­do­res o mavens. Incluye gente que no tiene la influen­cia de un maven pro­pia­mente dicho, pero que es muy activa redis­tri­bu­yendo contenido.

Los redis­tri­bui­do­res son una espe­cie de gue­rri­lla publi­ci­ta­ria: me ayu­dan a pro­mo­cio­nar ideas a cam­bio de algo. Ese algo pue­den ser obse­quios, con­te­ni­dos vira­les o algún tipo de acceso o pri­vi­le­gio espe­cial. A veces me interesa no incluir las inter­ac­cio­nes con otros círcu­los para dar­les más sen­sa­ción de exclusividad.

Influen­tial (Influ­yen­tes)

Los con­tac­tos influ­yen­tes son quie­nes pue­den poner cosas en movi­miento. Ya sea por­que tie­nen muchos segui­do­res, por­que son muy per­sua­si­vos o por­que tie­nen una buena agenda de contactos.

No son tan espe­cí­fi­cos como un experto, o en todo caso no tan pro­cli­ves a com­par­tir ideas pro­pias. Con los con­tac­tos influ­yen­tes me interesa pare­cer «impor­tante». Por ejem­plo, cuando estoy hablando sobre la uti­li­dad de un ser­vi­cio web.

Pro­fes­sio­nal (Pro­fe­sio­na­les)

La prin­ci­pal carac­te­rís­tica es que son gente impli­cada en resol­ver una acti­vi­dad espe­cí­fica, pue­den com­par­tir expe­rien­cias prác­ti­cas y pue­den ayu­darme por encargo.

No nece­sito excluir los con­te­ni­dos que me hacen pare­cer un ser humano que com­pa­gina vida y tra­bajo, pero sí pro­curo dejar fuera cual­quier cosa que impli­que pro­cras­ti­na­ción. Com­par­tir una viñeta de un perió­dico es acep­ta­ble, com­par­tir videos sobre gatos no tanto.

Tar­get Audience (Audien­cia objetivo)

La gente cuyos gus­tos me hacen pen­sar que podrían tener inte­rés en algún pro­ducto (p.e. un libro) son la audien­cia obje­tivo. A veces dejo fuera de este círculo con­te­ni­dos espe­cia­li­za­dos. Pro­curo pres­tar­les aten­ción, dejar comen­ta­rios, y en gene­ral tra­tar de cap­tar el zeit­geist.

Gene­ral Audience (Audien­cia general)

La audien­cia gene­ral son con­tac­tos que no tengo defi­ni­dos. No excluyo con­te­ni­dos de este grupo para que se per­fi­len rea­li­zando accio­nes sobre los temas que les interesan.

Not Inter­ac­tive (No inter­ac­ti­vos)

Los con­tac­tos no inter­ac­ti­vos son los que no pasa­rían un test de Turing. Por ejem­plo, per­fi­les de empresa que solo publi­can anun­cios, medios de comu­ni­ca­ción emi­tiendo titu­la­res o usua­rios que se limi­tan a dis­tri­buir enlaces.

En muchos casos solo me interesa man­te­ner la rela­ción por aumen­tar los con­tac­tos comu­nes con otros posi­bles segui­do­res. Esto puede ser un arma de doble filo: si estás tra­tando de pro­yec­tar una ima­gen neu­tral, seguir a cier­tos medios o empre­sas puede cor­tar el rollo.

Con­clu­sión

Cual­quiera que sea el sis­tema que eli­jas para orga­ni­zar tus círcu­los, es mejor pen­sar de forma prác­tica. Puede que hoy no ten­gas moti­vos para tomár­telo en serio, o te resulte un tanto mate­ria­lista (aun­que esto sería dis­cu­ti­ble) cla­si­fi­car a la gente por lo que pue­den hacer por ti y lo que tú pue­des hacer por ellos.

Sin embargo, aun­que no ten­gas una razón de peso para seguir un sis­tema, tam­poco hay muchas para no hacerlo. Lo que es seguro es que no que­rrás arre­pen­tirte tarde de haber usado un método dema­siado eso­té­rico ―salvo que pla­nees ser tan famoso que ten­gas a alguien para arre­glar el des­a­gui­sado, claro.

 

PD. Es ver­dad que en mi lista no apa­re­cen “Friends” y “Family”. Esos son dos círcu­los para los que no uso las redes sociales.



0

CSS: Texto líquido sobre una imagen con tamaño variable


Recien­te­mente estuve con­si­de­rando varias téc­ni­cas para mos­trar grá­fi­cas en libros EPUB con la mejor cali­dad posi­ble. Casi todas son invia­bles debido a la falta de soporte, inclu­yendo las que serían idea­les: SVG o lien­zos HTML5. Pero lo que más lamenté fue des­car­tar una de mis dos solu­cio­nes que usa­ban solo CSS.

El pro­blema gene­ral a resol­ver es tener una grá­fica que se ajusta a la anchura de página (width: 100%) con la mejor cali­dad de ima­gen posi­ble. La mayo­ría de los libros elec­tró­ni­cos en cir­cu­la­ción en 2011 no uti­li­zan un algo­ritmo de inter­po­la­ción; cuando el tamaño de la ima­gen es dis­tinto al tamaño de página se limi­tan a dupli­car o supri­mir filas/columnas de píxe­les. Esto hace que el texto incluido en la ima­gen sea más difí­cil de leer, sobre todo si el tamaño de texto es pequeño y el tamaño de página es infe­rior al de la imagen:

La solu­ción que que­ría imple­men­tar requiere CSS3 y soporte para posi­tion: abso­lute. Por des­gra­cia, el están­dar EPUB para el que están pre­pa­ra­dos los erea­ders en cir­cu­la­ción no incluye CSS3 y muchos igno­ran tam­bién el posi­cio­na­miento absoluto.

El truco con­siste en colo­car la ima­gen sin texto den­tro de un div (cuyo tamaño se ajus­tará al de la ima­gen) y posi­cio­nar el texto de forma abso­luta den­tro del div usando por­cen­ta­jes. Para ajus­tar el tamaño del texto emplea­mos media que­ries con el argu­mento min-width:

.figura {
   width: 100%;
   position: relative;
}
.figura img {
   width: 100%;
}
.figura .dato {
   position: absolute;
   font-size: 11px;
}
@media (min-width: 601px) {
   .figura .dato { font-size: 13px; }
}
@media (min-width: 701px) {
   .figura .dato { font-size: 14px; }
}
@media (min-width: 801px) {
   .figura .dato { font-size: 15px; }
}
@media (min-width: 901px) {
   .figura .dato { font-size: 16px; }
}
@media (min-width: 1025px) {
   .figura .dato { font-size: 17px; }
}

Para el código de ejem­plo he puesto los datos en divs, pero se podrían usar lis­tas u otras eti­que­tas más semánticas.

<div class="figura">
   <img src="..">
   <div class="dato" style="top: 10%; left: 20%;">1737,48</div>
   <div class="dato" style="top: 10%; left: 30%;">1234,56</div>
   <div class="dato" style="top: 10%; left: 40%;">845,12</div>
</div>

En teo­ría, al usar CSS3 debe­ría­mos poder usar la ima­gen como fondo para el div del envol­to­rio. En la prác­tica el soporte para CSS3 suele ser incom­pleto, por lo que pode­mos dis­po­ner de min-width para las media que­ries y no de imá­ge­nes de fondo escalables.



0

News Cycle con variantes para webs y EPUB


News Cycle, de Nat­han Willis, es una reciente alter­na­tiva con licen­cia SIL Open Font a las tipo­gra­fías News Got­hic, Trade Got­hic y simi­la­res, una de las sans serif más populares.

En el enlace ofi­cial solo está dis­po­ni­ble la variante regu­lar. Como la nece­si­taba para un poten­cial cliente, extraje el sub­con­junto de carac­te­res occi­den­ta­les (para que pese menos al incrus­tarla) y creé las varian­tes con las herra­mien­tas auto­má­ti­cas de FontForge.

 

» Des­car­gar News Cycle con variantes «

 

El paquete incluye las varian­tes negrita, oblí­cua (no es una cur­siva autén­tica), negrita oblí­cua, con­den­sada regu­lar y con­den­sada negrita. El for­mato es TTF: el están­dar debe­ría ser OTF, pero algu­nos erea­ders como el Sony PRS-650 no lo reco­no­cen en la decla­ra­ción @font-face.



0

Los libros son artefactos sociales


Cuando con­tem­plo un cua­dro rena­cen­tista en el que el pin­tor exhibe su domi­nio sobre la pers­pec­tiva, me pro­duce una sen­sa­ción con­flic­tiva. La cons­cien­cia de la téc­nica en el arte demues­tra la ambi­ción del crea­dor por com­pren­der y domi­nar su crea­ción. Por otro lado, la idea de que un cierto tipo de per­fec­ción for­mal es clave para la per­fec­ción como arte no coin­cide con nues­tras expe­rien­cias cotidianas.


Una de las difi­cul­ta­des en el pro­ceso de enten­der el texto lite­ra­rio es la idea de que, siguiendo unos pasos defi­ni­dos, se llega siem­pre a una obra vir­tual­mente per­fecta. Que el éxito de un texto lite­ra­rio depende de forma sus­tan­cial de que esté divi­dido en cierto número de actos, con cierto número de pun­tos de giro, cierto orden de sub­tra­mas y cier­tos patro­nes retóricos.

Es ver­dad que no se puede cons­truir una buena obra sin cierto orden, como no se puede cons­truir una buena casa sin un plano. Pero, de cara al usua­rio, el obje­tivo del plano solo es eli­mi­nar obs­tácu­los, qui­tar de enme­dio cual­quier cue­llo de bote­lla o corre­dor ciego que no sir­van para nues­tro pro­pó­sito. Tra­zar pla­nos de nues­tras obras es, pues, una dis­ci­plina básica que toda­vía nos deja muy lejos de res­pon­der cómo inser­ta­mos nues­tra crea­ción en el cen­tro de la vida cultural.

Un libro que está en uso es un arte­facto social. La difu­sión de su con­te­nido está con­di­cio­nada por su capa­ci­dad para con­ver­tirse en una expre­sión del pro­pio lec­tor. A veces los libros son la herra­mienta para el fol­klore de grupo, la con­cien­cia de clase, el monó­logo solip­sista, o la dis­cu­sión con un foro ima­gi­na­rio. Adop­ta­mos el libro des­pués de haber obser­vado su capa­ci­dad expre­siva por­que ansia­mos hacerla tam­bién nues­tra, usarla para unir­nos a una conversación.

Foto: «Japan Books­tore» por Bobby, Licen­cia: CC-By — 6/5/2008

Podría­mos enten­der el libro como una ver­sión exten­dida de un neo­lo­gismo. Una pala­bra nueva que no hace refe­ren­cia tanto a un objeto con­creto como a una serie de valo­res abs­trac­tos y situa­cio­nes gené­ri­cas. Algu­nas de las ideas repre­sen­ta­das por un libro son tan sim­ples como la demos­tra­ción del tipo de libre­rías que se frecuentan.

El orden interno del libro no resuelve, ni pre­tende resol­ver, el pro­blema de cómo puede el autor con­ver­tirlo con éxito en un arte­facto social. El motivo por el que el autor per­si­gue un cierto orden es, de hecho, inde­pen­diente de esta cues­tión. Si se busca una orga­ni­za­ción más estricta será para faci­li­tar el pro­ceso de crea­ción y para repar­tir de forma más óptima los recur­sos pro­pios de la obra. Un meca­nismo mejor dise­ñado puede ayu­dar a rea­li­zar mejor una fun­ción… o no. Es obvio que algu­nas fun­cio­nes no tie­nen unos requi­si­tos especiales.


El mayor reto para los crea­do­res impli­ca­dos en la pro­duc­ción de un libro, pues, es iden­ti­fi­car esas nece­si­da­des de expre­sión y aña­dir­las al texto para que sir­van como pun­tos de anclaje. Que­re­mos que el lec­tor haga suyo nues­tro libro, que lo incluya en su len­guaje expre­sivo, para que así se difunda como se difunde cual­quier otro aspecto de la cul­tura popular.

Sin embargo, el autor a menudo tam­bién aspira a cierta per­ma­nen­cia. Hay neo­lo­gis­mos que apa­re­cen y des­a­pa­re­cen con rapi­dez; tan rápido como se difun­den son sus­ti­tui­dos por otro sím­bolo dife­rente. A veces los libros no tie­nen un arran­que ful­gu­rante, por lo que nece­si­tan cierta capa­ci­dad de seguir conec­tando con los lec­to­res pese al trans­curso del tiempo.

Por lo tanto, para avan­zar aún más en la fun­ción de nues­tra obra como arte­facto social, no solo tene­mos que sepa­rar el meca­nismo de la fun­ción, sino tam­bién la fun­ción de la pre­sen­ta­ción. La cul­tura toma dis­tin­tas for­mas a lo largo del tiempo, pero, siendo la con­di­ción humana más o menos inva­ria­ble, atiende a nece­si­da­des bas­tante pare­ci­das. Por eso interesa que esos pun­tos del anclaje que le ofre­ce­mos al lec­tor (esas expe­rien­cias con las que se puede iden­ti­fi­car) con­ser­ven una cierta esen­cia uni­ver­sal, inde­pen­dien­te­mente de la apa­rien­cia que tomen en nues­tra historia.


Muchas veces es fácil dar por des­con­ta­dos estos pun­tos de anclaje por­que se refie­ren a situa­cio­nes, emo­cio­nes, ges­tos dema­siado coti­dia­nos. Pen­sa­mos, con cierto sen­tido, que nues­tra obra lite­ra­ria debe des­ti­lar y con­den­sar lo más fun­da­men­tal de la reali­dad. Esa es una de las prin­ci­pa­les razo­nes por las que con­si­de­ra­mos impor­tan­tes los libros.

Sin embargo, en tanto no este­mos escri­biendo un manual téc­nico, todo libro es una adap­ta­ción de esos fun­da­men­ta­les a la cul­tura del lec­tor. Pone­mos el con­te­nido en un con­texto para que sirva de vehículo para el men­saje. Sin él, nues­tro libro es un mero ejer­ci­cio teó­rico rele­vante solo en un ámbito no lite­ra­rio. Si no defi­ni­mos inten­cio­na­da­mente ese con­texto, es pro­ba­ble que ter­mi­ne­mos usando por cos­tum­bre el del pro­pio género lite­ra­rio, el cual, al ser pura­mente deri­va­tivo, es fácil que le resulte ajeno a los usua­rios de nues­tro libro.

La con­clu­sión es que ni el orden interno ni la apa­rien­cia, por mucho que se pue­dan obser­var, ana­li­zar y repro­du­cir, son deci­si­vos para deter­mi­nar el papel que va a jugar la obra. Influ­yen en fac­to­res acce­so­rios como la acce­si­bi­li­dad o la uni­dad esté­tica, pero no gene­ran por sí mis­mos un fenó­meno social. El autor come­te­ría un error si les otor­gara dema­siada impor­tan­cia y pasara por alto las ver­da­de­ras fun­cio­nes que la cul­tura atri­buye a una pieza de arte.



0

Firefox 4: cómo reducir el consumo de memoria


Si sois como yo y vais por todas par­tes con un net­book seguro que el con­sumo de memo­ria de Fire­fox ya os ha dado más de una vez dolo­res de cabeza. Lo peor es que siem­pre parece ir a peor con cada nueva versión.

Es cos­tum­bre echarle la culpa a un leak de memo­ria, pero os sor­pren­de­ría des­cu­brir cuánto del pro­blema se puede deber a una con­fi­gu­ra­ción que no se ajusta a vues­tro uso real. Tened en cuenta que la com­pe­ten­cia entre nave­ga­do­res hace que inten­ten obte­ner el mejor ren­di­miento en las con­di­cio­nes de los tests, que no son nece­sa­ria­mente las de un usa­rio normal.

Así que he repa­sado las con­fi­gu­ra­cio­nes avan­za­das (podéis ver una extensa lista aquí) y ajus­tado las que pue­den tener algún impacto. Para acce­der a la con­fi­gu­ra­ción avan­zada escri­bid «about:config» en la barra de nave­ga­ción. Seguir leyendo… (531 palabras)