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Anonymous, en español


Acabo de subir mi relato «Anony­mous» tra­du­cido al espa­ñol (podéis leerlo en línea aquí). Lo escribí ori­gi­nal­mente en inglés y lo publi­qué en noviem­bre de 2010, pero me parece muy rele­vante ahora. «Anony­mous» es la fábula de un hom­bre de clase media que, en un mundo alter­na­tivo en el que se puede ser físi­ca­mente anó­nimo, decide de pronto renun­ciar a su iden­ti­dad sin enten­der real­mente cuál es el pro­pó­sito de hacerlo.

El día de la esplén­dida mani­fes­ta­ción, un hom­bre que se con­si­de­raba a sí mismo Anó­nimo estaba fran­ca­mente entu­sias­mado por haber sido ele­gido entre la mul­ti­tud para dar un dis­curso impro­vi­sado. Pro­ba­ble­mente no fuera el momento más ins­pi­rado del evento pero, aun así, pare­ció enca­jar de forma apro­piada en el carác­ter espon­tá­neo de un grupo que se resis­ti­ría a ser defi­nido como tal.

En retros­pec­tiva, no obs­tante, el hom­bre iba a arre­pen­tirse de haber dis­fru­tado aquel breve atisbo de sin­gu­la­ri­dad. Pues, no siendo muy cons­ciente de la dife­ren­cia entre la liber­tad y el ano­ni­mato, hacia el final de aquel día ya había aso­ciado su lado sin ros­tro con el poten­cial de con­du­cir su vida entera al éxito.

Tra­du­cirse a uno mismo del inglés al espa­ñol es una expe­rien­cia intere­sante. Cono­ciendo de pri­mera mano la inten­ción del texto, pue­des des­viarte un poco más de la tra­duc­ción exacta para comu­ni­car el sen­tido ori­gi­nal. El resul­tado tam­bién es dife­rente a como sería habién­dolo escrito direc­ta­mente en espa­ñol. Escri­biendo en tu idioma nativo es fácil abu­sar de un voca­bu­la­rio gené­rico, mien­tras que al tra­du­cirte tie­nes que bus­car pala­bras exac­tas para pre­ser­var el matiz que tenía en inglés.



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Garantizando la superviviencia del 15M


Quizá el mayor defecto del 15M sea la exis­ten­cia de una marca. En cuanto se crea una eti­queta para un movi­miento, esta se puede adjun­tar a cual­quier cosa, incluso a pro­duc­tos radi­cal­mente opues­tos a sus idea­les. El movi­miento se con­vierte así en mer­chan­di­sing para cual­quiera que vea nego­cio en usarlo o sub­ver­tirlo para sus pro­pios intere­ses y su efecto queda pronto neutralizado.

La marca per­mite a cual­quiera eri­girse en por­ta­voz con sólo lle­varla por delante. Debido a que el hash que se usa en los dis­tin­tos medios es el nom­bre y no el men­saje en sí, colar ruido y caba­llos de Troya es un juego de niños. Y, para quien quiere pro­te­ger a sus acó­li­tos de cual­quier con­ta­mi­na­ción de ideas, la exis­ten­cia de una eti­queta viene de per­las como letra escar­lata para seña­lar aque­llo que repre­senta los mie­dos de su audiencia.

A estas altu­ras de la his­to­ria se antoja com­pli­cado ano­ni­mi­zar el 15M, cuando todos los medios y blogs han salido a repar­tir opi­nio­nes a lomos de ese caba­llo. Esto hace que el movi­miento sea vul­ne­ra­ble a fra­ca­sar ―o a tener éxito― como un todo. Dada la iner­cia que ya existe, es inevi­ta­ble que muchas par­tes del movi­miento insis­tan en aga­rrarse a su esquina de la ban­dera y car­gar en direc­cio­nes opuestas.

Es impor­tante recor­dar que las accio­nes que ori­gi­na­ron el 15M fue­ron orga­ni­za­das por un agre­gado de voces en la red, que cap­ta­ron unas inquie­tu­des y las legi­ti­ma­ron con sus cono­ci­mien­tos y redes pro­fe­sio­na­les. Dejando aparte lo ambi­guo del nom­bre, #noles­vo­tes sur­gió como una lla­mada a la acción espe­cí­fica den­tro de un des­con­tento gene­ral, no como un con­te­ne­dor varia­ble de ideas.

En mi opi­nión, ade­más de estu­diar el con­senso de míni­mos, todo el que no se vea muy impli­cado en las acam­pa­das debe­ría pen­sar en un pro­blema cer­cano que esté cau­sado por la misma falta de res­pon­sa­bi­li­dad social y, a con­ti­nua­ción, ani­mar a un pequeño grupo de gente a, con el mismo espí­ritu, pero sin el mismo nom­bre, orga­ni­zar una mini­pro­testa en la red. Mien­tras tanto, se debe­ría dejar que el fenó­meno glo­bal, con las tres o cua­tro pro­pues­tas esen­cia­les, sea lo más infor­mal posi­ble, abierto a cual­quiera que solo quiera com­pro­me­terse a estar media hora de pie en la calle.

De este modo el movi­miento anó­nimo segui­ría ade­lante, como mani­fes­ta­ción popu­lar, y podría sobre­vi­vir sin pro­ble­mas a la dis­per­sión de algu­nos gru­pos o a un nuevo brote de apa­tía general.



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15M en los blogs de escritores y creadores


Algu­nas mues­tras de lo que dice gente que escribe y crea sobre los acon­te­ci­mien­tos de estos últi­mos días (gra­cias a las chi­cas más estu­pen­das de todo Face­book por reco­me­darme enlaces):

Ninot­chka

Carta a mi madre.- “… En sus inicios, el movi­miento decía que no se podía reele­gir a un Gobierno que gobierna de espal­das a los ciu­da­da­nos: fue cuando toda la red en España, y te ase­guro que es muuuuuy grande, se puso en con­tra de la apro­ba­ción de esa ley, hubo mani­fies­tos, hubo peti­cio­nes direc­tas e indi­rec­tas al Gobierno, y no se hizo NI CASO. …”

Rodolfo Mar­tí­nez

Coño, si resulta que soy anti­sis­tema.- “… Es decir, formo parte de ese grupo enorme que, no es que este­mos asi­mi­la­dos por el sis­tema, sino que somos los que hacen que el sis­tema exista: sin noso­tros, sin nues­tro tra­bajo y sudor dia­rios, el sis­tema sería impo­si­ble. Vamos, estoy tan metido en él que ni lo per­cibo, igual que un pez en el agua. …”

Lady Dra­gón

En bra­zos de la revo­lu­ción.- “… Uno llega espe­rando que un megá­fono le diga lo que pasa ahí y sale com­pren­diendo que lo impor­tante es lo que te traías ya puesto de casa; que el tiempo en el que la masa se dejaba lle­var ha pasado, que cada cual elige y piensa con libertad. …”

Anto­nio Muñoz Molina

Hora de des­per­tar.- “… Por eso creo que el des­per­tar for­zoso al que parece que al fin esta­mos lle­gando ha de tener una parte de rebel­día prác­tica y otra de auto­crí­tica. Rebel­día prác­tica para poner­nos de acuerdo en hacer jun­tos un cierto número de cosas y no solo para enfa­ti­zar lo que ya somos, o lo que nos han dicho o ima­gi­na­mos que somos …”

Arturo Pérez Reverte

Inde­cente.- INDECENTE, es que un ciu­da­dano tenga que coti­zar 35/40 años para per­ci­bir una jubi­la­ción y a los dipu­tados les baste sólo con siete, y que los miem­bros del gobierno, para cobrar la pen­sión máxima, sólo nece­si­ten jurar el cargo.

Medusa Doll­ma­ker

Spa­nish ReVo­lu­tion 2011.- No obs­tante, reite­ra­mos que nos mueve la des­es­pe­ranza, la indig­na­ción y no hay par­tido detrás. Somos cons­cien­tes, libres, y actua­mos como tal. Dejad de poli­ti­zar­nos, coño. Hemos sacado nues­tras pro­pias con­clu­sio­nes. Que las teman.

David Mateo

Demo­cra­cia real YA.- “… Ha lle­gado el momento de decir BASTA con toda la fuerza que impone la Demo­cra­cia. Y todos aque­llos que tene­mos un pequeño o gran púl­pito a nues­tra dis­po­si­ción, tene­mos que hacer­nos eco de esta pro­clama. Yo no voy a deci­ros a quién o a qué tenéis que votar, pero sí que hay que recal­car una cosa: la Mon­cloa, los ayun­ta­mien­tos o cual­quier sede muni­ci­pal de gobierno no puede con­ver­tirse en la casita de verano donde un par­tido polí­tico apar­que su cara­vana y se tire cua­tro años de vacaciones. …”

Juan Jacinto Muñoz Rengel

¿Es que todos nues­tros polí­ti­cos sufren de inca­pa­ci­dad men­tal?.- “… Que sean inca­pa­ces de escu­char y com­pren­der al pue­blo que com­pone, legi­tima y es este sis­tema, se puede aca­bar con­vir­tiendo en un pequeño pro­blema. Por­que de hecho tene­mos muchas más cosas que pro­po­ner­les, muchí­si­mas más. Pero, claro, son asun­tos bas­tante más com­ple­jos, y si ni siquiera pue­den com­pren­der algo tan básico como esto, tras­la­dar­les todas esas pro­pues­tas podría lle­gar a ser una tarea agotadora. …”

Israel Sán­chez

Jor­nada de irre­fle­xión.- “… Al final pasará lo que tenga que pasar, pero lo que debe­mos tener claro es que, inde­pen­dien­te­mente de eso, estas elec­cio­nes no son el final de nada. Deben ser el prin­ci­pio. Por­que es cierto que este Movi­miento no está orques­tado por par­ti­dos polí­ti­cos, pero no es menos cierto que estos han hecho todo lo que han podido para apro­ve­charlo en su beneficio. …”

María Cova­donga Mendoza

El sis­tema eres tú.- “… Pero para todo esto lo que debe cam­biar es la men­ta­li­dad y no solo la de los polí­ti­cos, sino la de toda la socie­dad. Lo que ha fallado en la nues­tra no es que los polí­ti­cos y otros pode­res fác­ti­cos se hayan corrom­pido, ¡es que los hemos dejado hacerlo! Sí, nosotros. …”



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Sobre el significado del 15M


Se habla estos días de Indig­na­dos como un movi­miento que empezó el 15M, como si se tra­tara de una ocu­rren­cia repen­tina de un puñado de inter­nau­tas. Per­mi­tidme corre­gir eso.

La indig­na­ción empieza hace una década, cuando cha­va­les aún en secun­da­ria que empe­za­ban a pen­sar en su futuro se ven obli­ga­dos a ir fami­lia­ri­zán­dose con los con­cep­tos de Pre­ca­rie­dad y Empresa de Tra­bajo Tem­po­ral. Cha­va­les que tie­nen que ele­gir entre aban­do­nar todo inte­rés voca­cio­nal e irse a la obra, igno­rar el estigma ibé­rico de la for­ma­ción pro­fe­sio­nal, o meterse en una carrera apolillada.

Durante los siguien­tes años esa indig­na­ción per­ma­ne­ció latente, en parte por la bur­buja inmo­bi­lia­ria y en parte por la difi­cul­tad de creer que la pre­ca­rie­dad no fuera, en efecto, una fase tem­po­ral. Por el con­tra­rio, la pre­ca­rie­dad o, lo que es lo mismo, el des­pla­za­miento de todo el riesgo eco­nó­mico al empleado o pro­fe­sio­nal, se con­vir­tió en el nuevo estado por defecto para gene­ra­cio­nes y sec­to­res ente­ros. De forma simi­lar a los pro­duc­tos cre­di­ti­cios que han cau­sado la cri­sis, a los pre­ca­ria­dos se les agrega y revende en paque­tes secu­ri­ti­za­dos sin aten­ción alguna a la cali­dad de los empleos que for­man el paquete.

Entre tanto, los polí­ti­cos de ambos ban­dos se preo­cu­pan más por entrar en los clu­bes exclu­si­vos de EEUU y Europa que por medir la sos­te­ni­bi­li­dad del modelo eco­nó­mico y de empleo que esta­ban usando para cata­pul­tar su ima­gen per­so­nal. Esa indig­na­ción se mani­fiesta en las movi­li­za­cio­nes con­tra gue­rras maquia­vé­li­cas y con­tra refor­mas edu­ca­ti­vas que no ata­jan real­mente los pro­ble­mas del sis­tema de acceso al tra­bajo y la inves­ti­ga­ción del que for­man parte.

En ese con­texto, la ley Sinde se con­vierte en un sím­bolo de esas prio­ri­da­des equi­vo­ca­das, de esa acti­tud de ais­lar la esfera de nego­cios de la reali­dad de las gene­ra­cio­nes «sin» y, lo que es peor, de una cre­ciente cri­mi­na­li­za­ción del joven pre­ca­rio acu­sán­dole de toda una serie de males, desde el paro, el alcoho­lismo y las hipo­te­cas impo­si­bles de pagar a la misma corrup­ción polí­tica, por­que no van a votar o por­que votan al «otro».

Así, mien­tras en Oriente Medio y en el norte de África tiene lugar el acon­te­ci­miento más impor­tante desde la Segunda Gue­rra Mun­dial, enca­be­zado por indi­vi­duos en una situa­ción simi­lar e infor­ma­dos sobre la capa­ci­dad de los nue­vos medios, las nue­vas tec­no­lo­gías y los nue­vos cono­ci­mien­tos, en España tene­mos focos de opi­nión y deci­sión que, sin ser capa­ces toda­vía de pro­nun­ciar “hash­tag” o “Face­book” sin que se les trabe la len­gua, insis­ten en negar cual­quier nece­si­dad de moder­ni­zar la demo­cra­cia, las rela­cio­nes labo­ra­les y la pro­vi­sión de dere­chos cons­ti­tu­cio­na­les como la vivienda o la educación.

Esta mez­cla de papa­na­tismo e inmo­vi­lismo es la que, tras varios ensa­yos durante el último medio año, ter­mina abo­cando en el 15M y en el uso por parte de esta gene­ra­ción (en el sen­tido más amplio de la pala­bra) de su capa­ci­dad para pro­yec­tar de forma inter-política e inter­na­cio­nal lo que en otro tiempo habría sido un asunto local y fuer­te­mente poli­ti­zado. Las mis­mas figu­ras que explo­ta­ron el boom para pro­yec­tarse en el exte­rior ven ahora que los pre­ca­ria­dos son quie­nes tie­nen el con­trol de esa ima­gen y, en defi­ni­tiva, de la per­te­nen­cia o no del país a la moder­ni­dad social y eco­nó­mica a ojos del resto del mundo.



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Por qué nadie querrá usar HTML en cinco años


Hoy en día escu­chas a menudo que HTML5 es la solu­ción para todo. Que con­vierte las webs en apps para tableta, per­mite a tu sobrino mon­tar el nuevo **Tube, rellena la decla­ra­ción de la renta y cocina deli­cio­sas tor­ti­llas de pata­tas. Lo que poca gente sabe es que, en reali­dad, el Hyper­Text Mar­kup Lan­guage está acabado.

La web empezó como una serie de con­te­ni­dos en pági­nas está­ti­cas conec­ta­das por enla­ces. Cada página era un docu­mento com­pleto y la inter­ac­ción se limi­taba a seguir los enla­ces para obte­ner otros docu­men­tos. En ese con­texto se desa­rro­lló el HTML como forma de estruc­tu­rar el contenido.

Con el tiempo las webs cre­cie­ron en tamaño y crear pági­nas está­ti­cas se vol­vió imprác­tico, de modo que se gene­ra­lizó el uso de scripts de ser­vi­dor para gene­rar­las bajo demanda. Las ter­mi­na­les de los usua­rios eran mucho menos poten­tes que el ser­vi­dor, por lo que todo el pro­ceso se hacía antes de ser­vir la página está­tica. Nor­mal­mente, ese pro­ceso con­sis­tía en unir varios frag­men­tos de HTML y relle­nar la plan­ti­lla con los con­te­ni­dos ade­cua­dos. De cara a la web, y a los bus­ca­do­res, la página gene­rada seguía siendo un docu­mento individual.

Poco a poco algu­nas par­tes de la web se hicie­ron más diná­mi­cas gra­cias al código JavaS­cript, que se eje­cuta en el lado del nave­ga­dor y no en el del ser­vi­dor. Al prin­ci­pio el len­guaje no era están­dar (Inter­net Explo­rer y Nets­cape usa­ban varian­tes dife­ren­tes), era lento (hasta que Goo­gle empezó a demos­trar la impor­tan­cia de eje­cu­tar JavaS­cript con efi­cien­cia), y los orde­na­do­res en los que se tenía que eje­cu­tar tenían menos poten­cia que un móvil actual.

En JavaS­cript, los con­te­ni­dos de una página se codi­fi­can según el Docu­ment Object Model. El DOM es un esquema en el que cada rama da acceso a su con­te­nido o las pro­pie­da­des de ese con­te­nido, inclui­dos los esti­los CSS. Los datos en el esquema DOM se pue­den con­ver­tir en un docu­mento HTML, XHTML o XML envol­viendo los datos en las eti­que­tas correspondientes.

En los últi­mos años, muchas pági­nas y apli­ca­cio­nes han empe­zado a salirse del para­digma del docu­mento indi­vi­dual usando un método par­ti­cu­lar de JavaS­cript (cono­cido como AJAX en su forma ini­cial, Web­So­ckets en una imple­men­ta­ción más reciente) que, sin nece­si­dad de car­gar un docu­mento nuevo, per­mite soli­ci­tar al ser­vi­dor paque­tes de datos para modi­fi­car la página que esta viendo el usuario.

Por moti­vos prác­ti­cos, muchas de esas trans­fe­ren­cias de datos no se hacen en forma de HTML. En el for­mato JSON, los datos se trans­fie­ren en un esquema anidado de líneas “clave” = “valor”. En XML se trans­fie­ren como <clave atributo1=“valor” atributo2=“valor”>contenido</clave>. En CSV se usan sim­ples líneas de valo­res sepa­ra­dos por comas.

Cuando el código JavaS­cript recibe esos datos, modi­fica el DOM del docu­mento actual. El DOM es leído direc­ta­mente por el nave­ga­dor, que pro­cede a actua­li­zar la página. En nin­gún punto del pro­ceso se uti­liza HTML. Sólo si el usua­rio le pide al nave­ga­dor que mues­tre el “código fuente” el nave­ga­dor pone los datos del DOM entre eti­que­tas HTML, XHTML o XML y los pre­senta de esa forma.

Por tra­di­ción, toda­vía es común que el ser­vi­dor copie o genere el docu­mento HTML a par­tir de una base de datos y lo envíe entero al nave­ga­dor (lo que aumenta el tamaño). El nave­ga­dor des­com­pone ese HTML para tra­du­cirlo al DOM, que es cómo el nave­ga­dor y JavaS­cript ven el docu­mento. El resul­tado es que dos máqui­nas ter­mi­nan comu­ni­cán­dose con datos for­ma­tea­dos para que los lean huma­nos, pese a que nin­gún humano nece­sita leerlos.

Las mejo­ras en los nave­ga­do­res han hecho que las cone­xio­nes y la velo­ci­dad y coste de trans­mi­sión sean el nuevo cue­llo de bote­lla. Si pides un docu­mento entero con cada acción, el ser­vi­dor tiene que trans­mi­tir par­tes redun­dan­tes, con las eti­que­tas HTML ya gene­ra­das, o infor­mar al nave­ga­dor de que algu­nos ele­men­tos no han cam­biado. Por otro lado, las gran­jas de ser­vi­do­res nece­si­tan ser efi­cien­tes y hoy es nor­mal que el ser­vi­dor sea mucho menos potente que el PC del usuario.

Lo que algu­nos desa­rro­lla­do­res se están plan­teando ahora es qué nece­si­dad hay de trans­mi­tir los datos envuel­tos en eti­que­tas y embu­ti­dos en docu­men­tos, cuando bas­ta­ría enviarle una sola vez al cliente un script que se encar­gue de comu­ni­carse con el ser­vi­dor, reci­bir los nue­vos datos “pela­dos” y actua­li­zar el DOM. La única situa­ción en la que un Len­guaje de Mar­cado de Hiper­Texto sería nece­sa­rio es cuando se guarde una cap­tura está­tica del con­te­nido en un for­mato legi­ble por huma­nos. Aun­que los usua­rios no se den cuenta, la mayor parte de esas copias se hacen ahora en XML (el mismo for­mato de mar­cado que se usa en los feeds o en el inte­rior de los docu­men­tos de Office ―en ver­sio­nes recien­tes― y OpenOffice).

En el sen­tido de qué habi­li­da­des se pedi­rán de la gente que tenga que crear pági­nas web, “saber HTML” pronto no sig­ni­fi­cará nada. O bien nos limi­ta­re­mos a intro­du­cir datos para que una plan­ti­lla JavaS­cript los pre­sente en forma de apli­ca­ción web, o ten­dre­mos que saber crear esas plan­ti­llas JavaS­cript y los scripts de ser­vi­dor nece­sa­rios para comu­ni­carse con ellas usando for­ma­tos de datos JSON, XML, CSV, etc. Las pági­nas estruc­tu­ra­das con HTML esta­rán obso­le­tas y los docu­men­tos está­ti­cos se guar­da­rán como XML, para ser pre­sen­ta­dos con la apli­ca­ción que le con­venga al usuario.



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Criticones, un planeta de reseñas


Hace un par de días inau­guré Cri­ti­co­nes, un pla­neta de rese­ñas pro­ce­den­tes de blogs de afi­cio­na­dos y pro­fe­sio­na­les inde­pen­dien­tes. Ya somos seis agre­ga­dos, pero segui­mos bus­cando más gente que quiera licen­ciar sus rese­ñas como CC-By-SA y aña­dir su canal XML. Nor­mal­mente basta con usar una misma cate­go­ría o eti­queta para las entra­das de tu blog que quie­res enviar al planeta.

El motivo que me lleva a abrir Cri­ti­co­nes es ver cómo hay más gente que nunca escri­biendo comen­ta­rios, pero estos se pier­den en rin­co­nes a los que ni siquiera llega Goo­gle. Es común que los libros poco mains­tream o de auto­res poco cono­ci­dos sólo sean rese­ña­dos en blogs que ape­nas fre­cuen­tan lec­to­res potenciales.

El pro­pó­sito de un pla­neta es con­tra­rres­tar esa entro­pía infor­ma­tiva. La por­tada de Cri­ti­co­nes incluye una sec­ción de con­te­ni­dos des­ta­ca­dos que selec­ciona de forma auto­má­tica las rese­ñas recien­tes que tie­nen más comen­ta­rios. Tam­bién se mues­tran los comen­ta­ris­tas más acti­vos con enla­ces a sus pro­pias webs.

Si te interesa la idea, déjame el enlace a tu blog en los comen­ta­rios y dime qué cate­go­ría quie­res agre­gar. Recuerda que Cri­ti­co­nes publi­cará los con­te­ni­dos con licen­cia Crea­tive Com­mons — Atri­bu­ción, Com­par­tir Igual 3.0. Esta licen­cia per­mite que otros aña­dan titu­la­res y extrac­tos de Cri­ti­co­nes en sus pro­pios sitios sin com­pli­ca­cio­nes legales.