El cielo de los ángeles

Varios años después de la llegada de los ángeles, Zacatecas es un lugar desolado por el que merodean los últimos supervivientes. Chico, que apenas llevaba dos meses fuera de la habitación del pánico en la que lo encerraron sus padres, describe la vida de Luis, su hermano adoptivo, de la novia de Luis, una enfermera, y del padre Manuel, que todavía da misas a pesar de sus terribles dudas.

Agosto, 2009

Precio: 0 € Leer Descargar

Extracto

Yo no me di cuenta de que mis padres me habían abandonado hasta que Luis me sentó en el interior de la tanqueta y me dio su casco para que jugara con él. Había pasado varios años encerrado en el búnquer y me había acostumbrado a que mis padres trataran de distraerme con cualquier cosa cuando fuera estaba pasando algo. Así que en aquel momento, como si el casco tuviera la culpa, rompí a llorar.

[…]

El padre Manuel era un hombre atormentado. Era fácil darse cuenta de ello. Sus manos se agarrotaban y su amplia frente palidecía cada vez que sentía una punzada de sufrimiento interior. En ocasiones se le veía pasar páginas y quedarse mirando el libro con ojos perdidos y expresión perpleja, incapaz de encontrar un capítulo que creía recordar. Por momentos flaqueaba en su lucha contra sí mismo, hasta que, de pronto, cerraba la Biblia con un golpe seco, anunciaba el final de la misa y se retiraba sin más ceremonia, sosteniendo el libro como si fuera una caja llena de serpientes.

[…]

Arriba, en el campanario, un ángel cayó desde el cielo, se aferró a la jaula de hierro y batió sus reflectantes alas a la luz de las hogueras. El hambre le podía más que el dolor de la descarga eléctrica. Una ráfaga de fusil le alcanzó sin hacerle daño. Las baterías apuntaban en otras direcciones, aquí, allá. Era imposible saber cuántos ángeles se escondían en la oscuridad.

Reseñas:

Twitter: 1
29/08/2009   0 comentarios


Cómo sacarle provecho a una mala cámara

Los profesionales de la imagen tienen un pequeño secreto para sacarle más jugo a una cámara. Se trata de tomar varias docenas de fotografías en sucesión y registrarlas (alinearlas) para eliminar el ruido, artefactos de compresión, turbulencias, transeúntes que se cuelan en la toma, etcétera. Después se aplica una máscara de enfoque para reducir el emborronado a nivel de subpíxel.

Siempre había querido probarlo con la frustrante cámara de mi móvil, pero hasta ayer no había encontrado una herramienta sencilla para Linux. El proceso lleva algunos minutos en mi Samsung NC10:

registered_sample

03/08/2009   0 comentarios


Cómo crear un ePub a mano

Actualizado: Kiermel nos dice: “Ya hay un software con el que puedes crear un ePub de forma visual WYSIWYG. Se llama Sigil y licencia de Fuente Abierta GPLv3: http://code.google.com/p/sigil/

Los documentos ePub no son más que HTML, CSS, metadatos e imágenes empaquetados en un zip. Si uno abre el archivo con un gestor de archivadores puede extraer los contenidos sin más (si no llevan DRM). Sin embargo, los documentos que generan algunos conversores automáticos no validan con epubcheck y están llenos de marcas de estilo inútiles. Fijaos en esta comparación que hizo Moisés Cabello entre un ePub hecho a mano y uno automático. Seguro que nadie querría ver lo segundo si tiene que cambiar el diseño.

Os confesaré algo: no me he leído la documentación del estándar ePub y no tengo un iPhone ni un libro electrónico. Lo que sé es que la siguiente receta valida con epubcheck y funciona con FBReader y Stanza para escritorio. La mayor parte de la información procede de aquí y de aquí.

1. Los requisitos

  • Conocer HTML.
  • Conocer CSS.

2. Los ingredientes

  • Un editor de textos sencillo, mejor si resalta las palabras clave de CSS y HTML.
  • Usuarios de Windows: un compresor de archivos zip que no sea cutre salchichero.
  • Una plantilla. Cualquier ePub sin DRM que sepamos que funciona puede servir. Podéis bajaros uno de aquí y descomprimirlo para trabajar con él.
  • Opcional: Un GIMP, Photoshop, etc. para la imagen de cubierta.
  • Opcional: epubcheck (requiere Java). También se pueden validar los ePubs en línea aquí.
  • Software como Stanza o FBReader o algún amigo con paciencia para comprobar el resultado.

3. Preparación

Esta parte tiene más sentido si tenéis una plantilla a la vista.

Nos preparamos una carpeta de trabajo y dentro vamos creando lo siguiente (las mayúsculas/minúsculas deben coincidir):

mimetype: es un archivo de texto sin extensión que debe contener «application/epub+zip», sin comillas.

META-INF: carpeta.

OEBPS: carpeta.

Dentro de META-INF:

container.xml: es el archivo que indica dónde está el contenido en sí. Es la línea en la que pone «full-path=”OEBPS/content.opf”». Normalmente no necesitaremos cambiarlo.

Dentro de OEBPS:

content.opf: contiene los metadatos, el manifiesto (la declaración de lo que contiene) de nuestro documento y el orden de presentación. Si no vamos a cambiar nada en la plantilla no tendremos que hacer mucho aparte de editar los datos y el número de capítulos.

La línea «dc:identifier» es el identificador único, en plan ISBN excepto que cada uno elige el que le parece bien. Detrás de “urn:uuid:” podemos poner nuestra web y la fecha de edición, por ejemplo.

En «dc:language» usaremos el indicador de idioma. Para el español es «es». Para el español de España es «es-es», para el de Argentina «es-ar», etc.

En la sección «manifest» listamos los archivos que forman parte del libro en sí:
<item id="imgl" href="images/cover.jpg" media-type="image/jpeg"/>
<item id="chapter01" href="chap01.xhtml" media-type="application/xhtml+xml">
...

El orden no importa. Cada capítulo irá en un archivo separado, por ejemplo “chap01.xhtml” “chap02.xhtml”, etc., y los tenemos que listar aquí, junto con cualquier otra sección que queramos añadir.

El atributo «id» que le hemos dado a cada archivo lo usaremos a continuación para ordenar los contenidos en la sección «spine»:
<spine toc="ncx">
  <itemref idref="cover"/>
  <itemref idref="titlepage"/>
...

Observad que hemos indicado el id de la tabla de contenidos (TOC) en el tag que abre la sección.

toc.ncx: este es el índice. Comprobad que en la primera línea el encoding sea «utf-8». En el metadato «dtb:uid» ponemos la id que habíamos elegido. «dtb:depth» indica el número de niveles del índice. En teoría «dtb:totalPageCount» y «dtb:maxPageNumber» son requeridos pero no hace falta ponerles un valor para que valide el ePub.

A continuación viene la estructura del índice. En los tags «navpoint» ponemos el mismo id que usamos en content.opf para cada archivo. Los valores para «playorder» tienen que estar en orden y sin saltos de numeración.

stylesheet.css: La hoja de estilos. No vamos a indicar nada más que lo esencial. Es mejor que la aplicación del usuario sea la que indente o no los párrafos o elija el espaciado de líneas y los tamaños de fuente absolutos.

cover.xhtml, titlepage.xhtml, copyright.xhtml, chap01.xhtml, legal.xhtml…: Esto son las secciones del libro en formato XHTML. Podemos crear las que queramos, el propósito es poder acceder a cada sección desde el índice. El formateado del texto lo dejaremos para la hoja de estilos.

images: carpeta. Dentro pondremos las imágenes que acompañan al texto, incluida la cubierta. Probablemente los lectores de ebooks esperen que el archivo se llame “cover.jpg” o “cover.png”. Hasta donde sé, la cubierta puede ser de cualquier tamaño.

4. Cocción

Una vez tenemos todo listo empaquetaremos el libro. (Si hemos usado Gedit hay que mirar que no hayan quedado copias de seguridad de los archivos.)

Para hacerlo correctamente, el archivo «mimetype» tiene que ir primero y sin compresión. En Linux o en Mac sólo tenemos que ir a la carpeta de trabajo en una terminal y escribir:
zip -v0X miebook mimetype
zip -vr miebook * -x miebook.zip mimetype
mv miebook.zip miebook.epub

Windows también tiene soporte nativo para zips, pero el método quizá sea diferente. Si alguien lo conoce puede dejar un comentario.

Por último, comprobaremos que todo esté en orden validando el archivo. Si hemos bajado epubcheck, vamos a la terminal y escribimos:

java -jar epubcheck.jar "miebook.epub"

El programa nos indicará si ha encontrado algún error y qué tipo de error es.

09/07/2009   6 comentarios


Grigol

Grigol es un joven pastor georgiano que busca su propia identidad en el Cáucaso y en un poema de amistad medieval. Sin embargo, la guerra está a punto de interrumpir su vida de ermitaño y de sacudir los cimientos de la realidad en su remoto valle.

Julio, 2009

Precio: 0 € Leer Descargar

Extracto

Cuando Grigol plantó los pies en la ribera y alzó la cabeza, el mundo entero dio un vuelco y con él, aunque el joven pastor aún no podía saberlo, su vida monótona y anodina.

Unos momentos antes, su rebaño pastaba en la cima de la colina, en uno de los verdes valles del Cáucaso, mientras él lo contemplaba distraído, apoyado en su bastón. El sol bañaba los prados y las laderas entre una manada de nubes sueltas e hinchadas. Las ovejas se entrelazaban de forma aleatoria pero armónica, como figuras de un arabesco viviente, y no parecía que nada extraordinario fuera a suceder.

[…]

El joven soldado ruso y el joven pastor georgiano se miraron desde ambos lados del siseante hornillo, impasibles, examinándose el uno al otro como si fueran un extraño artefacto caído del cielo. Se fijaron en los detalles de la ropa, la forma de las sienes, la longitud de los dedos. No parecían tener nada en común, excepto la edad y las heridas recientes.

[…]

Su valle se estaba llenando de fantasmas y quimeras que se colaban a través de las brechas de la colina. El Cáucaso se estaba resquebrajando como una cáscara de huevo, trozo a trozo, aparición tras aparición. Y, si nada lo impedía, pronto se retorcería como un dragón despertado por la guerra, le sacudiría de su serrado lomo y Grigol se precipitaría impotente entre los vapores nocivos de un mar de oscuridad.

07/07/2009   0 comentarios


En el siglo XXI, las noticias son P2P

En la actualidad, las noticias se transmiten de usuario a usuario. En vez de ir a buscarlas a un lugar predeterminado, ellas mismas nos encuentran por una vía o la otra a través de nuestra red personal.

Por eso los periódicos están desapareciendo. Antes el modelo de información en «concentrador» o «hito geográfico» servía para guiar al público hacia las noticias. Esto hacía que la fuente tuviera un gran protagonismo.

Sin embargo, hoy en día la transmisión de información puede seguir caminos tortuosos. Lo más probable es que el receptor esté a varios saltos de distancia del emisor.

El método que ahora sigue el público para encontrar información es parecido al de un hormiguero. Cuando una hormiga encuentra abono para las granjas de hongos, «recluta» a la más cercana. Conforme la noticia se difunde, la transmisión de la noticia se acelera de forma exponencial y en unos minutos todo el hormiguero sabe adónde ir.

De ese modo, el público ya no necesita que la información se encuentre en un lugar predeterminado. La fuente es menos importante que el contenido. Esto es lo que hace que, desde el punto de vista del medio, la presencia o no de hitos de referencia permanentes sea irrelevante.

05/07/2009   3 comentarios


El futuro del libro

Lecturalia hace en su última entrada varias predicciones sobre el futuro del libro. No puedo resistirme a hacer las mías:

  1. Las editoriales empezarán a desaparecer como tales antes de 2020.
  2. Los libros más difíciles de confeccionar o más comerciales los producirán estudios profesionales, algo parecido a lo que hacía Alexandre Dumas.
  3. Los autores serán en su mayoría independientes.
  4. Se formarán colectivos de autores por géneros y temas para concentrar la atención de los lectores y tener más exposición.
  5. Habrá más obras de ficción popular creadas de forma participativa.
  6. El modelo de los colectivos de autores independientes y el de las obras participativas será muy parecido y estará interconectado para evitar una «división de clases».
  7. Crecerá el mercado de las traducciones.
  8. Los traductores y estudios de traducción cobrarán directamente de los creadores. El historial y la valoración de las traducciones será fácil de consultar y comparar.
  9. Solo los autores más populares necesitarán un agente, y solo para cuestiones distintas a la publicación.
  10. La frontera entre libro de culto y objeto de coleccionista se difuminará.
  11. El libro en rústica desaparecerá.
  12. Las librerías desaparecerán. Los minoristas de libros impresos serán los mismos que siguen vendiendo hoy en día plumas estilográficas.
  13. La tecnología de impresión por demanda se adaptará para producir libros de buena calidad en tapas duras o desaparecerá.
  14. Los fabricantes de impresoras entrarán de golpe en el mercado de la tinta electrónica, desplomando el precio de los e-libros personales y tratando de sacar beneficios de los grandes formatos y el hardware profesional.
  15. Aumentará el número de imprentas artesanales.
  16. Habrá una generación perdida con menos autores de «gran literatura», que corresponderá con el periodo en el que los autores aspirantes se encontraron con un mercado devastado, con las editoriales aferradas a los grandes ventas y la producción independiente todavía sin suficiente exposición.
  17. El aumento de las oportunidades de ocio y de creación espontánea y colaborativa, y la dificultad de competir con millones de títulos siempre disponibles, tenderá a extinguir el «autor de folletín» solitario.
  18. Por otro lado, los estudios serán capaces de elaborar títulos mes a mes y extender las series y sagas de forma ilimitada.
  19. Después de un pico inicial, el número de títulos decaerá, aunque lo compensará en parte la incorporación de las «narrativas pendientes» de los países en desarrollo.

04/07/2009   3 comentarios


¿Por qué las editoriales no se adaptan?

Esta es una cuestión que me intriga. ¿Por qué a tantas editoriales les está costando tanto entrar en las nuevas tecnologías, hasta el punto de que el elefante en la habitación (Amazon) es un comercio en línea y no una casa editorial?

Lo primero que se me ocurre es que hubiera un problema de formación. Toda la cadena editorial implica una serie de profesionales que necesitarían entrenamiento para adaptarse al nuevo método de producción. Sin embargo, los especialistas en las editoriales a menudo tienen contratos frágiles o no están ni siquiera en plantilla. Si tuvieran que variar la composición de la misma podrían hacerlo de la noche a la mañana.

¿Se trata de los beneficios? Eso no parece tener mucho sentido. El libro digital se procesa más rápido, sin costes de distribución ni retorno de ejemplares. El precio final debería de ofrecer mucho más margen de maniobra que en la situación actual.

¿La piratería? En realidad, el mercado digital para música y cine en España es casi tan patético como el de los libros, y eso no ha impedido que las copias circulen de forma rampante. Hace años que la gente les está diciendo que el gran problema de la industria es no ofrecer una forma más rápida, inmediata y ventajosa de adquirir sus productos que a través del intercambio. Y ni siquiera han dado por aludidos tras el éxito de iTunes.

¿O será por los grupos de presión? Después de todo, hay muchos empleos que se pueden quedar en la estacada. ¿Temen que las librerías boicoteen sus novedades si hacen una apuesta fuerte por la edición digital? En realidad, pocas de las librerías que aún sobreviven podrían permitirse jugar a no vender. Y si tan cogidas por las p... están las editoriales, ¿no deberían tener más motivos para diversificarse?

¿Es un problema de liderazgo? Quizá los responsables están demasiado acostumbrados a la vieja filosofía y no saben por dónde empezar. O están en una situación tan confortable que realmente no les preocupa que la editorial se vaya a pique siempre y cuando puedan salir airosos y echarle la culpa a la coyuntura.

¿No será que no hay realmente un modelo viable y sólo estamos dejando que el antiguo se extinga? Al fin y al cabo, los lectores de libros digitales no dan un duro porque alguien elija un manuscrito de entre mil, lo formatee en XHTML, lo suba tras una pasarela de pago y encargue unos cuantos anuncios y reseñas. Los autores y las redes sociales pueden hacer todo eso sin necesidad de recurrir a un modelo de procesamiento industrial.

Pero los autores todavía queremos ese modelo, y los lectores todavía quieren los libros que controlan las editoriales. ¿Cómo conseguimos que cuando alguien busque "Stieg Larsson ebook" el primer resultado sea un portal oficial y no el torrente de algún buen samaritano?

28/06/2009   3 comentarios


El monotema

En el feed de Anderson Cooper 360 en CNN.com se han olvidado de los otros 359º:

wrongpriorities

26/06/2009   1 comentario


Michael Jackson, ¿y qué?

¿Por qué alguien que en el mejor de los casos no ha hecho nada en décadas (y en el peor, nada bueno) es portada en todos los medios?

¿Por qué alguien como Vicente Ferrer, que ayudó a más de dos millones de pobres en la India, no recibió la misma atención?

Una vez leí no recuerdo dónde que la respuesta más inteligente en ciertas situaciones es «¿Y qué?». Michael Jackson se ha muerto, ¿y qué? Cristiano Ronaldo ficha por el Madrid, ¿y qué? Michael Bay comete otra película, ¿y qué?

¿No podríamos pasar de vez en cuando de las noticias en vez de encandilarnos como un tonto con un caramelo?

26/06/2009   0 comentarios


#IranElection

Un relato ambientado en una pequeña tienda de Teherán durante la revolución verde del 15 de junio. El título es el hashtag que utilizaron los usuarios de Twitter para comunicarse entre sí.

Junio, 2009

Precio: 0 € Leer Descargar

Extracto

La gente que conocía a Navid no solía incordiarle mucho por su falta de compromiso. O bien lo consideraban un individuo inofensivo, aunque sospechoso, o un señor sencillo y entrañable al que le faltaba algo de coraje.

El 15 de junio de 2009, Navid estaba dormitando en su silla cuando oyó un gran estruendo de voces que se acercaba por la calle. Consciente de su edad, decidió quedarse esperando sentado donde estaba y no salir de la tienda. Escuchó el ruido, que arreciaba en ráfagas como los azotes de una tormenta, con los ojos abiertos como platos.

Unos minutos más tarde, un gran río de gente empezó a pasar ante la puerta.

[…]

La muchacha se sentó en el suelo, escondida tras unos cestos de patatas. Se oyó el rápido tecleo de los botones y luego breves conversaciones con unos amigos que tenían acceso a Internet.

Navid podía ver el rostro de la joven iluminado por el etéreo resplandor del télefono, flotando en medio de la negrura del maghnae que le cubría la cabeza. Los ojos estaban tan abiertos y centelleantes que parecía que fueran ellos quienes iluminaban aquel rincón de su pequeña tienda.

20/06/2009   0 comentarios

Page 4 of 89« First...23456...Last »
Libros y relatos
El astronauta
Ciencia ficción/Terror
relato
Precio: 0 €
El premio de lotería
Distopía
relato
Precio: 0 €
El cielo de los ángeles
Distopía
relato
Precio: 0 €
Grigol
Realismo mágico
relato
Precio: 0 €
#IranElection
Actualidad
relato
Precio: 0 €
El año que perdí a Lucy
Distopía
relato
Precio: 0 €
© 2009, Fran Ontanaya - Aviso Legal
Iconos sociales por Lenka Melèáková · Imagen promo: Olaf Simons CC-BY