Extracto
[…]
El padre Manuel era un hombre atormentado. Era fácil darse cuenta de ello. Sus manos se agarrotaban y su amplia frente palidecía cada vez que sentía una punzada de sufrimiento interior. En ocasiones se le veía pasar páginas y quedarse mirando el libro con ojos perdidos y expresión perpleja, incapaz de encontrar un capítulo que creía recordar. Por momentos flaqueaba en su lucha contra sí mismo, hasta que, de pronto, cerraba la Biblia con un golpe seco, anunciaba el final de la misa y se retiraba sin más ceremonia, sosteniendo el libro como si fuera una caja llena de serpientes.
[…]
Arriba, en el campanario, un ángel cayó desde el cielo, se aferró a la jaula de hierro y batió sus reflectantes alas a la luz de las hogueras. El hambre le podía más que el dolor de la descarga eléctrica. Una ráfaga de fusil le alcanzó sin hacerle daño. Las baterías apuntaban en otras direcciones, aquí, allá. Era imposible saber cuántos ángeles se escondían en la oscuridad.
Reseñas:
Los profesionales de la imagen tienen un pequeño secreto para sacarle más jugo a una cámara. Se trata de tomar varias docenas de fotografías en sucesión y registrarlas (alinearlas) para eliminar el ruido, artefactos de compresión, turbulencias, transeúntes que se cuelan en la toma, etcétera. Después se aplica una máscara de enfoque para reducir el emborronado a nivel de subpíxel.
Siempre había querido probarlo con la frustrante cámara de mi móvil, pero hasta ayer no había encontrado una herramienta sencilla para Linux. El proceso lleva algunos minutos en mi Samsung NC10:
Actualizado: Kiermel nos dice: “Ya hay un software con el que puedes crear un ePub de forma visual WYSIWYG. Se llama Sigil y licencia de Fuente Abierta GPLv3: http://code.google.com/p/sigil/”
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Los documentos ePub no son más que HTML, CSS, metadatos e imágenes empaquetados en un zip. Si uno abre el archivo con un gestor de archivadores puede extraer los contenidos sin más (si no llevan DRM). Sin embargo, los documentos que generan algunos conversores automáticos no validan con epubcheck y están llenos de marcas de estilo inútiles. Fijaos en esta comparación que hizo Moisés Cabello entre un ePub hecho a mano y uno automático. Seguro que nadie querría ver lo segundo si tiene que cambiar el diseño.
Os confesaré algo: no me he leído la documentación del estándar ePub y no tengo un iPhone ni un libro electrónico. Lo que sé es que la siguiente receta valida con epubcheck y funciona con FBReader y Stanza para escritorio. La mayor parte de la información procede de aquí y de aquí.
Esta parte tiene más sentido si tenéis una plantilla a la vista.
Nos preparamos una carpeta de trabajo y dentro vamos creando lo siguiente (las mayúsculas/minúsculas deben coincidir):
mimetype: es un archivo de texto sin extensión que debe contener «application/epub+zip», sin comillas.
META-INF: carpeta.
OEBPS: carpeta.
Dentro de META-INF:
container.xml: es el archivo que indica dónde está el contenido en sí. Es la línea en la que pone «full-path=”OEBPS/content.opf”». Normalmente no necesitaremos cambiarlo.
Dentro de OEBPS:
content.opf: contiene los metadatos, el manifiesto (la declaración de lo que contiene) de nuestro documento y el orden de presentación. Si no vamos a cambiar nada en la plantilla no tendremos que hacer mucho aparte de editar los datos y el número de capítulos.
La línea «dc:identifier» es el identificador único, en plan ISBN excepto que cada uno elige el que le parece bien. Detrás de “urn:uuid:” podemos poner nuestra web y la fecha de edición, por ejemplo.
En «dc:language» usaremos el indicador de idioma. Para el español es «es». Para el español de España es «es-es», para el de Argentina «es-ar», etc.
En la sección «manifest» listamos los archivos que forman parte del libro en sí:
<item id="imgl" href="images/cover.jpg" media-type="image/jpeg"/>
<item id="chapter01" href="chap01.xhtml" media-type="application/xhtml+xml">
...
El orden no importa. Cada capítulo irá en un archivo separado, por ejemplo “chap01.xhtml” “chap02.xhtml”, etc., y los tenemos que listar aquí, junto con cualquier otra sección que queramos añadir.
El atributo «id» que le hemos dado a cada archivo lo usaremos a continuación para ordenar los contenidos en la sección «spine»:
<spine toc="ncx">
<itemref idref="cover"/>
<itemref idref="titlepage"/>
...
Observad que hemos indicado el id de la tabla de contenidos (TOC) en el tag que abre la sección.
toc.ncx: este es el índice. Comprobad que en la primera línea el encoding sea «utf-8». En el metadato «dtb:uid» ponemos la id que habíamos elegido. «dtb:depth» indica el número de niveles del índice. En teoría «dtb:totalPageCount» y «dtb:maxPageNumber» son requeridos pero no hace falta ponerles un valor para que valide el ePub.
A continuación viene la estructura del índice. En los tags «navpoint» ponemos el mismo id que usamos en content.opf para cada archivo. Los valores para «playorder» tienen que estar en orden y sin saltos de numeración.
stylesheet.css: La hoja de estilos. No vamos a indicar nada más que lo esencial. Es mejor que la aplicación del usuario sea la que indente o no los párrafos o elija el espaciado de líneas y los tamaños de fuente absolutos.
cover.xhtml, titlepage.xhtml, copyright.xhtml, chap01.xhtml, legal.xhtml…: Esto son las secciones del libro en formato XHTML. Podemos crear las que queramos, el propósito es poder acceder a cada sección desde el índice. El formateado del texto lo dejaremos para la hoja de estilos.
images: carpeta. Dentro pondremos las imágenes que acompañan al texto, incluida la cubierta. Probablemente los lectores de ebooks esperen que el archivo se llame “cover.jpg” o “cover.png”. Hasta donde sé, la cubierta puede ser de cualquier tamaño.
Una vez tenemos todo listo empaquetaremos el libro. (Si hemos usado Gedit hay que mirar que no hayan quedado copias de seguridad de los archivos.)
Para hacerlo correctamente, el archivo «mimetype» tiene que ir primero y sin compresión. En Linux o en Mac sólo tenemos que ir a la carpeta de trabajo en una terminal y escribir:
zip -v0X miebook mimetype
zip -vr miebook * -x miebook.zip mimetype
mv miebook.zip miebook.epub
Windows también tiene soporte nativo para zips, pero el método quizá sea diferente. Si alguien lo conoce puede dejar un comentario.
Por último, comprobaremos que todo esté en orden validando el archivo. Si hemos bajado epubcheck, vamos a la terminal y escribimos:
java -jar epubcheck.jar "miebook.epub"
El programa nos indicará si ha encontrado algún error y qué tipo de error es.
Extracto
Unos momentos antes, su rebaño pastaba en la cima de la colina, en uno de los verdes valles del Cáucaso, mientras él lo contemplaba distraído, apoyado en su bastón. El sol bañaba los prados y las laderas entre una manada de nubes sueltas e hinchadas. Las ovejas se entrelazaban de forma aleatoria pero armónica, como figuras de un arabesco viviente, y no parecía que nada extraordinario fuera a suceder.
[…]
El joven soldado ruso y el joven pastor georgiano se miraron desde ambos lados del siseante hornillo, impasibles, examinándose el uno al otro como si fueran un extraño artefacto caído del cielo. Se fijaron en los detalles de la ropa, la forma de las sienes, la longitud de los dedos. No parecían tener nada en común, excepto la edad y las heridas recientes.
[…]
Su valle se estaba llenando de fantasmas y quimeras que se colaban a través de las brechas de la colina. El Cáucaso se estaba resquebrajando como una cáscara de huevo, trozo a trozo, aparición tras aparición. Y, si nada lo impedía, pronto se retorcería como un dragón despertado por la guerra, le sacudiría de su serrado lomo y Grigol se precipitaría impotente entre los vapores nocivos de un mar de oscuridad.
En la actualidad, las noticias se transmiten de usuario a usuario. En vez de ir a buscarlas a un lugar predeterminado, ellas mismas nos encuentran por una vía o la otra a través de nuestra red personal.
Por eso los periódicos están desapareciendo. Antes el modelo de información en «concentrador» o «hito geográfico» servía para guiar al público hacia las noticias. Esto hacía que la fuente tuviera un gran protagonismo.
Sin embargo, hoy en día la transmisión de información puede seguir caminos tortuosos. Lo más probable es que el receptor esté a varios saltos de distancia del emisor.
El método que ahora sigue el público para encontrar información es parecido al de un hormiguero. Cuando una hormiga encuentra abono para las granjas de hongos, «recluta» a la más cercana. Conforme la noticia se difunde, la transmisión de la noticia se acelera de forma exponencial y en unos minutos todo el hormiguero sabe adónde ir.
De ese modo, el público ya no necesita que la información se encuentre en un lugar predeterminado. La fuente es menos importante que el contenido. Esto es lo que hace que, desde el punto de vista del medio, la presencia o no de hitos de referencia permanentes sea irrelevante.
Lecturalia hace en su última entrada varias predicciones sobre el futuro del libro. No puedo resistirme a hacer las mías:
Esta es una cuestión que me intriga. ¿Por qué a tantas editoriales les está costando tanto entrar en las nuevas tecnologías, hasta el punto de que el elefante en la habitación (Amazon) es un comercio en línea y no una casa editorial?
Lo primero que se me ocurre es que hubiera un problema de formación. Toda la cadena editorial implica una serie de profesionales que necesitarían entrenamiento para adaptarse al nuevo método de producción. Sin embargo, los especialistas en las editoriales a menudo tienen contratos frágiles o no están ni siquiera en plantilla. Si tuvieran que variar la composición de la misma podrían hacerlo de la noche a la mañana.
¿Se trata de los beneficios? Eso no parece tener mucho sentido. El libro digital se procesa más rápido, sin costes de distribución ni retorno de ejemplares. El precio final debería de ofrecer mucho más margen de maniobra que en la situación actual.
¿La piratería? En realidad, el mercado digital para música y cine en España es casi tan patético como el de los libros, y eso no ha impedido que las copias circulen de forma rampante. Hace años que la gente les está diciendo que el gran problema de la industria es no ofrecer una forma más rápida, inmediata y ventajosa de adquirir sus productos que a través del intercambio. Y ni siquiera han dado por aludidos tras el éxito de iTunes.
¿O será por los grupos de presión? Después de todo, hay muchos empleos que se pueden quedar en la estacada. ¿Temen que las librerías boicoteen sus novedades si hacen una apuesta fuerte por la edición digital? En realidad, pocas de las librerías que aún sobreviven podrían permitirse jugar a no vender. Y si tan cogidas por las p... están las editoriales, ¿no deberían tener más motivos para diversificarse?
¿Es un problema de liderazgo? Quizá los responsables están demasiado acostumbrados a la vieja filosofía y no saben por dónde empezar. O están en una situación tan confortable que realmente no les preocupa que la editorial se vaya a pique siempre y cuando puedan salir airosos y echarle la culpa a la coyuntura.
¿No será que no hay realmente un modelo viable y sólo estamos dejando que el antiguo se extinga? Al fin y al cabo, los lectores de libros digitales no dan un duro porque alguien elija un manuscrito de entre mil, lo formatee en XHTML, lo suba tras una pasarela de pago y encargue unos cuantos anuncios y reseñas. Los autores y las redes sociales pueden hacer todo eso sin necesidad de recurrir a un modelo de procesamiento industrial.
Pero los autores todavía queremos ese modelo, y los lectores todavía quieren los libros que controlan las editoriales. ¿Cómo conseguimos que cuando alguien busque "Stieg Larsson ebook" el primer resultado sea un portal oficial y no el torrente de algún buen samaritano?
¿Por qué alguien que en el mejor de los casos no ha hecho nada en décadas (y en el peor, nada bueno) es portada en todos los medios?
¿Por qué alguien como Vicente Ferrer, que ayudó a más de dos millones de pobres en la India, no recibió la misma atención?
Una vez leí no recuerdo dónde que la respuesta más inteligente en ciertas situaciones es «¿Y qué?». Michael Jackson se ha muerto, ¿y qué? Cristiano Ronaldo ficha por el Madrid, ¿y qué? Michael Bay comete otra película, ¿y qué?
¿No podríamos pasar de vez en cuando de las noticias en vez de encandilarnos como un tonto con un caramelo?
Extracto
El 15 de junio de 2009, Navid estaba dormitando en su silla cuando oyó un gran estruendo de voces que se acercaba por la calle. Consciente de su edad, decidió quedarse esperando sentado donde estaba y no salir de la tienda. Escuchó el ruido, que arreciaba en ráfagas como los azotes de una tormenta, con los ojos abiertos como platos.
Unos minutos más tarde, un gran río de gente empezó a pasar ante la puerta.
[…]
La muchacha se sentó en el suelo, escondida tras unos cestos de patatas. Se oyó el rápido tecleo de los botones y luego breves conversaciones con unos amigos que tenían acceso a Internet.
Navid podía ver el rostro de la joven iluminado por el etéreo resplandor del télefono, flotando en medio de la negrura del maghnae que le cubría la cabeza. Los ojos estaban tan abiertos y centelleantes que parecía que fueran ellos quienes iluminaban aquel rincón de su pequeña tienda.