Recientemente la revista de crítica literaria Granta ha publicado una lista de 22 autores hispanoamericanos nacidos a partir de 1975, presentada como “los mejores narradores en español”.
Para articular esta tarea se ha abarcado todo el ámbito de la segunda lengua más difundida del mundo, la de más de una veintena de países. Convocamos pública y privadamente a todos los narradores que nos recomendaron o descubrimos por los más diversos medios, desde la conversación o la llamada telefónica, hasta las bitácoras de internet y la prensa, y, por supuesto, los libros. Se recibieron en Duomo, la editorial que patrocina Granta desde Barcelona, más de trescientas obras de casi todos los países de lengua española.
No todo el mundo está muy convencido sobre la relevancia de esta lista. Por ejemplo, Ignacio Echevarría escribe en cuartopoder.es:
¿Los resultados? Una lista de nombres en su mayor parte ya conocidos, algunos de ellos acaparadores de varios premios, la mayor parte de ellos con agentes literarios interesados en promoverlos en el ámbito anglosajón, practicantes de una literatura poco politizada y regida conforme los códigos internacionales de circulación literaria.
[…] Todo tendenciosamente organizado para que los editores ingleses y norteamericanos se ahorren un poco de trabajo.
Me cuentan los abuelos cebolleta que Granta tuvo en su día más prestigio del que tiene hoy. Quizá tenga que ver con el problema que supone mantener la autoridad en un campo que se ha fragmentado tanto como el de la publicación literaria. O tal vez sea porque la revista también ha sucumbido al baile de editores que ha caracterizado a otros sellos que se han ido alejando cada vez más del público: Seguir leyendo… (724 palabras)