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IABN.org


Dicen que estar cabreado es una de las fuen­tes de inno­va­ción. Los que me siguen en Twit­ter saben que desde hace tiempo estoy mos­queado con la filo­so­fía bureau­punk del ISBN. Hace unas sema­nas supi­mos que el ISBN iba a ser pri­va­ti­zado en España y pasa­ría a ser de pago, con el sub­se­cuente per­jui­cio para cual­quiera que se plan­tee dis­tri­buir en varios for­ma­tos o pro­du­cir varian­tes a medida del lector.

Así que, para demos­trar la ton­te­ría que supone seguir plan­teán­dose como una tra­mi­ta­ción algo que puede hacerse de forma auto­má­tica, he mon­tado en unos días el Inter­na­tio­nal Auto­ma­tic Book Num­ber, un regis­tro para obras en for­mato EPUB. El IABN extrae los meta­da­tos del EPUB, genera un número SHA y dos QR Codes y crea una entrada al instante.

A dife­ren­cia de lo que pasa con el ISBN, es vir­tual­mente impo­si­ble dis­tri­buir dos libros digi­ta­les dis­tin­tos, por muy sutil que sea la dife­ren­cia, bajo el mismo número SHA. Los usua­rios pue­den veri­fi­car que el libro se ha des­car­gado sin erro­res y se corres­ponde a la refe­ren­cia eje­cu­tando “sha­sum –a 256 –c nume­roa­com­pro­bar archivo.epub en una ter­mi­nal de Linux/Mac.

Otros for­ma­tos digi­ta­les (DOC, PDF des­ti­na­dos a imprenta, etcé­tera) tam­bién acep­tan meta­da­tos que se pue­den leer de forma auto­má­tica. Las cuen­tas de usua­rio se pue­den veri­fi­car con cer­ti­fi­ca­dos digi­ta­les (inclu­yendo el del DNIe). Y los regis­tros se pue­den expor­tar a libre­rías e ins­ti­tu­cio­nes usando el están­dar ONIX.

Sin embargo, toda­vía ten­dre­mos que pagar por un trá­mite que tarda días en com­ple­tarse y no ofrece garan­tías de que el objeto digi­tal está correc­ta­mente identificado.