El avión de hojalata
Aquella mañana el dueño de la tienda de juguetes de hojalata había cerrado las puertas a cal y canto. Un carro de madera enganchado a un caballo de tiro triste y gris aguardaba en la entrada. Los soldados, los aviones, los motoristas y los coches de bomberos habían abandonado el olor especial de los expositores y se habían embarcado en las cajas, apelotonados y llenos de colores, mezclados como aquellos emigrantes que partían hacia las Américas con las maletas llenas de hambre y frágiles esperanzas.
El nombre del juguetero era José, pero todos lo llamaban don Pepe, era calvo, tenía la cara larga, gafas redondas y enormes arrugas en la frente. La tisis se había llevado joven a su primera esposa y sus dos hijos mayores habían muerto también, uno por bolchevique y el otro por ladrón. Luego, por no quedarse solo, se había casado con su criada, que tenía veinte años menos que él. Seguir leyendo… (3075 palabras)










13/08/2010. 3248 palabras. Etiquetas: