Tag: twitter

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Cómo encontrar el feed de una lista de Twitter


Un apunte breve. Twit­ter no es exac­ta­mente el mejor amigo de los cana­les XML; quizá por­que pue­den ale­jar a los usua­rios de la publi­ci­dad en la página web. Para sus­cri­bir una lista pública tene­mos que encon­trar su ID. Se puede hacer a tra­vés de la direc­ción:   http://api.twitter.com/1/lists.xml?screen_name=MiCuenta   donde MiCuenta es el nom­bre de nues­tra cuenta en Twit­ter. Esa direc­ción devuelve un frag­mento XML que el nave­ga­dor mos­trará como una página en blanco. Si mira­mos el código fuente vere­mos algo como esto: El campo id es el número que bus­ca­mos. Con ese número pode­mos con­se­guir el feed de la lista. […]



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El movimiento Voyleft


¿Qué es el Voy­left? Los crea­do­res y pro­duc­to­res de obras Voy­left renun­cian al dere­cho a decla­rar: “Voy a seguir en mis trece por mucho que cam­bien los tiem­pos.” La licen­cia Voy­left sus­ti­tuye el modelo eco­nó­mico del “Voy a cobrarte” por el de “Vas a finan­ciarme”. La licen­cia Voy­left anula cual­quier ini­cia­tiva legis­la­tiva del tipo “¡Mira que voy, eh! ¡Que como vaya, te vas a ente­rar!”. Cuando alguien copia una obra Voy­left, nadie le dice “Te voy a cobrar el canon”. Una obra con licen­cia Voy­left eli­mina la nece­si­dad de seguir la polí­tica exte­rior del “¡Ya voy!” ¿Voy­left? Voy­left… eres tú. (Véase mis­te­rioso invento […]



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#IranElection


Navid tenía una pequeña tienda de ali­men­tos en Tehe­rán. La tienda lle­vaba abierta más de treinta años y había visto una buena parte de la his­to­ria reciente del país.

En su tienda se podía encon­trar un poco de todo: con­ser­vas, pata­tas, pan, bate­rías alca­li­nas, dia­rios. Por otro lado, su tienda no tenía telé­fono, ni radio, ni tele­vi­sión. Nadir ni siquiera leía los perió­di­cos que ven­día. Sus veci­nos jóve­nes bro­mea­ban con él dicién­dole que pare­cía esca­pado de un museo.

En un día nor­mal, Navid pasaba las horas sen­tado tras el con­ta­dor, mirando la gente que pasaba por la calle. Su tienda no tenía muchos clien­tes, ape­nas sufi­cien­tes para man­te­nerla a flote, pero Navid era un hom­bre sen­ci­llo y, como toda la gente mayor, se las arre­glaba para vivir con poco. Seguir leyendo… (2441 palabras)