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#IranElection


Navid tenía una pequeña tienda de ali­men­tos en Tehe­rán. La tienda lle­vaba abierta más de treinta años y había visto una buena parte de la his­to­ria reciente del país.

En su tienda se podía encon­trar un poco de todo: con­ser­vas, pata­tas, pan, bate­rías alca­li­nas, dia­rios. Por otro lado, su tienda no tenía telé­fono, ni radio, ni tele­vi­sión. Nadir ni siquiera leía los perió­di­cos que ven­día. Sus veci­nos jóve­nes bro­mea­ban con él dicién­dole que pare­cía esca­pado de un museo.

En un día nor­mal, Navid pasaba las horas sen­tado tras el con­ta­dor, mirando la gente que pasaba por la calle. Su tienda no tenía muchos clien­tes, ape­nas sufi­cien­tes para man­te­nerla a flote, pero Navid era un hom­bre sen­ci­llo y, como toda la gente mayor, se las arre­glaba para vivir con poco. Seguir leyendo… (2441 palabras)