Petróleo
El sol caía como ácido de baterías hirviente sobre las salinas y quebradas planicies del fondo del Golfo de México. El señor Neverworth estaba sentado bajo una sombrilla en su silla de ruedas. El asmático fuelle de una bomba circulaba agua fría por el interior de sus ropas de prospector decimonónico. Cada vez que respiraba aquel aire cáustico, intentaba calcular en cuánto se había acortado la vida útil de sus pulmones de plástico.
Aunque sus ropas ocultaban las costuras, el señor Neverworth estaba rehecho a base de parches y remiendos. Pulmones, hígado, riñones, huesos, corazón, estómago, intestino, médula, músculos, próstata, piel, etcétera. Podría haber llevado una vida larga sin necesidad de toda aquella parafernalia, pero tenía un motivo de peso: el señor Neverworth siempre se había considerado merecedor de un pasaje a Marte. Y, conforme las oportunidades iban pasando, su creciente inquietud le había llevado a tratar de mejorar a cualquier precio sus condiciones físicas. Seguir leyendo… (2086 palabras)










12/08/2010. 2267 palabras. Etiquetas: